Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 13 Agosto, 2014

Venezuela ni es socialista, ni comunista. Tiene verbo antiimperialista y Estados Unidos es su principal comprador de petróleo


Pizarrón

Los empresarios no son estúpidos ni tontos

El sistema económico nacional descansa en mecanismos financieros con los cuales la banca nacional y la privada prestan dinero a empresarios, sociedades anónimas, a personas, para sus diversas necesidades económico productivas, personales, de vivienda, de turismo, de adecuación de otras deudas etc. Los intereses que se pagan no son del 1% a 25 años plazo.
Los empresarios y las personas asumen estas obligaciones, porque les facilitan disponer de su propio capital, aun pagando intereses arriba del 10% anual, para nuevas reinversiones o actividades productivas. Las tarjetas de crédito que pagan arriba del 40% anual las personas las usan. Más las usarían si pagaran el 1% anual.


Cuando se discute la llamada Banca de Desarrollo está de por medio el uso de estos recursos públicos con facilidades de pago para quienes puedan beneficiarse de esta Banca.
Si a los empresarios el gobierno les propusiera préstamos al 1% anual por 25 años los cogen sin pensarlo. Saben que es un buen negocio. Y si, además, les permitieran pagar con productos o servicios que ellos producen eventualmente hasta el 70% de la deuda, con mayor razón los toman.
Los empresarios no son ni estúpidos ni tontos. Son inteligentes. Para ellos la plata hala plata y procuran establecer relaciones ganar ganar, aunque algunos las quisieran para ganar ellos solos.
Para el Gobierno de la República el financiamiento del pago de la factura petrolera que podría hacerse estando en Petrocaribe, le facilitaría disponer de dinero para grandes obras que podría impulsar, desarrollar infraestructura, darles contenido a programas sociales productivos, estimular viviendas, construir escuelas y colegios, hospitales o Ebais. Solo un ciego político, con perdón de los invidentes políticos, no ve esta realidad beneficiosa para el país.
En el gobierno de Figueres de 1970-1974 Costa Rica restableció relaciones diplomáticas con la URSS y con otros países comunistas, el primero de Centroamérica en hacerlo. Ha sucedido igual con la República Popular China, bajo el segundo gobierno de Óscar Arias. Ninguna de estas decisiones hizo cambiar a Figueres ni a Arias de sus posiciones políticas, de sus conceptos ideológicos, ni alteraron el curso de los ejes fundamentales de la política exterior de Costa Rica. Ni el país se hizo más izquierdista, socialista o comunista.
Los empresarios que se beneficiaron de esas relaciones entonces, vendiendo café o azúcar y, actualmente, ofreciendo la canasta de exportación de más de 5 mil productos nacionales, tampoco han cambiado su modo de pensar, ni se hicieron comunistas en la década del 70 ni se han hecho prochinistas, ni castristas o cheguevaristas, hoy.
Empresarios que fueron directivos del Movimiento Costa Rica Libre hoy comercian sin temor alguno, y con gran alegría financiera, con los comunistas chinos, los cubanos, con los rusos gobernados por Putin, quien fue Jefe de la Seguridad Política de la URSS, Presidente de la actual Rusia. Y, si tienen que comerciar con el diablo para sacarle plata lo hacen, tal vez agarrándose la nariz para no oler el azufre, y entalcándose como en tiempos de la Revolución Francesa.
Venezuela ni es socialista, ni comunista. Es un país como el nuestro y como los de América Latina. Tiene verbo antiimperialista y Estados Unidos es su principal comprador de petróleo.
 

Vladimir de la Cruz