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Los 33 mineros pretenden vender su historia

Los 33 mineros chilenos rescatados en octubre tras permanecer 70 días atrapados contrataron al estudio de abogados más grande del país y crearon una sociedad para proteger su imagen y vender su historia, que fue seguida en todo el mundo.
Según informó ayer el diario chileno La Tercera, los trabajadores firmaron el pasado 4 de diciembre un acuerdo para proteger y explotar sus derechos intelectuales y de imagen con el estudio de abogados Carey y Cía y con Remberto Valdés Abogados y Consultores.
El documento fue suscrito en esa fecha por 23 de los llamados “33 de Atacama”, en los días posteriores lo firmaron otros nueve mineros; solo resta la rúbrica de uno de ellos, que está de viaje en Europa pero ya expresó su venia por correo.
”Con este paso, los mineros nos damos una organización legal y obtenemos asesoría de primer nivel que nos permitirá colocar nuestros derechos en el mercado mundial, con miras a la realización de películas, libros y demás productos.”
Así lo declararon por escrito los tres mineros elegidos por sus compañeros para ejercer como representantes en estas gestiones de comercialización: Omar Reygadas, Raúl Bustos y Juan Illanes, según explicó el diario citado.
Los contactos comenzaron hace un mes, cuando el abogado Remberto Valdés, que asesora a las familias de los mineros en causas penales vinculadas al derrumbe de la mina San José, se puso en contacto con el estudio Carey y Cía, que, con más de 130 abogados, es uno de los mayores del país.
En este proceso, los mineros contaron también con una asesoría informal del Gobierno, según añade La Tercera.
Además, los mineros serán accionistas de una sociedad anónima ya creada cuyo nombre está pendiente de definir, que tendrá un directorio y mecanismos arbitrales, donde las decisiones se adoptarán por mayoría como hasta ahora.
Esta entidad será la titular del 80 por ciento de los ingresos que los mineros perciban a partir de ahora por sus derechos, mientras que el resto será para lo que han denominado una “sociedad agente”.
En esta sociedad participarán “inversionistas que han creído en el proyecto” y que, según el estudio de abogados, son personas tanto chilenas como extranjeras que prefieren el anonimato.
La sociedad agente representará a los 33 en las negociaciones, financiará el proceso de colocación de los derechos en el mercado y pagará las tarifas de los abogados en Chile y en el exterior.
Pagará también las comisiones de los intermediarios que pacten con estudios de Hollywood la compra de derechos y una especie de salario que se otorgará durante algunos meses a los mineros para su manutención.
Los asesores quieren actuar antes de que el interés por la historia decaiga, y estiman que en marzo podrían formalizar los primeros tratos, cuyas propuestas y ofertas se recibirán en el correo [email protected]
Además, en enero esperan fichar a una agencia internacional de representación que gestione la venta para películas o libros en Estados Unidos.
”El primer objetivo de esto es decir: los mineros están organizados. El segundo, comunicar que estos derechos tienen dueños. El tercero, aclarar que no se ha autorizado a nadie para usarlos”, dice Jaime Carey.
Los asesores señalan que no buscan emprender una encrucijada contra los que produzcan relatos con esta historia, como ocurre con los tres libros que ya circulan en Chile, pero recalcan que ellos cuentan con la versión oficial de lo que ocurrió en la mina.
Los mineros consideran que estos acuerdos les permiten formalizar el pacto de silencio que han mantenido desde que fueron rescatados de las profundidades del yacimiento San José, el pasado 13 de octubre en un operativo que conmocionó al mundo.
Y es que ellos mientras permanecieron encerrados tuvieron el tiempo para pensar sobre sus vidas.
En ese momento definieron que harían. Algunos pensaron en contraer matrimonio. Pero no solo pensaron en formalizar sus vidas, sino que fueron más allá. Y la participación en historias televisivas fue uno de los deseos de la mayoría de los mineros de acuerdo con lo expresado por Alberto Iturra, su sicólogo y vocero.

Santiago/EFE

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