Los expresidentes
Nos parece un gesto muy importante de la administración Alvarado Quesada.
Nos parece un gesto muy importante de la administración Alvarado Quesada el haber convocado a una reunión con los expresidentes.
Definitivamente fue una foto para la historia.
Nos podemos vanagloriar de que el Estado costarricense, con todo lo que hay que mejorar, y ajustar para poder enfrentar el futuro en mejores condiciones para todos los ciudadanos y habitantes, es un ejemplo en la región.
No en vano somos una de las democracias más antiguas de la región y del mundo.
De la experiencia acumulada durante los periodos de la gestión de cada uno de ellos, se pueden tomar consejos que pueden ayudar a la gestión del actual mandatario.
Son ciudadanos que aportaron mucho, y que hicieron cosas buenas y positivas para Costa Rica.
Dejando de lado la opinión personal que tengamos de cada uno de ellos, sin son de un partido afín, o contrario, y si les favorecimos con el voto, o no, y si eventualmente les volveríamos a favorecer con el voto, no podemos dejar de lado y arrinconar la experiencia acumulada por los primeros ciudadanos.
La encrucijada que estamos viviendo hoy en materia fiscal no es fácil, y corresponderá un esfuerzo en conjunto de todos los ciudadanos, empleados públicos y privados, y de todos los estratos sociales, y solamente unidos se podrá sacar la faena.
La señal de verles a todos reunidos es un mensaje muy fuerte a la sociedad.
Surge un compromiso de un acercamiento con los diputados de las fracciones que representan los partidos que les llevó a la Presidencia, o del partido donde hoy militan, como en el caso del expresidente Calderón.
Hay un llamado a trabajar en conjunto, y esperamos que plasme con los diputados, lo cual debe darse; mas que no se claudique al control político, y a hacer los aportes que se puedan en cuanto a mejorar la propuesta de la reforma en temas impositivos que se terminará aprobando por parte del Congreso, y tal y como lo manifestamos la semana anterior, también implementar las acciones correctivas que urgen para poner coto a los disparadores del gasto.
No deben ser los esfuerzos en una sola dirección.