Enviar

Para que la fórmula del nuevo equipo de Gobierno dé buenos resultados, no solo se necesitan buenos profesionales de experiencia, sino personas interesadas realmente en trabajar al servicio del país. Solo eso, si así ocurre, es lo que marcará la diferencia


Lo que marcará la diferencia


La obligación de rendir cuentas dentro de un año y de firmar el código de ética del PAC, son apenas algunas de las exigencias del Presidente electo Luis G. Solís a quienes formarán su equipo de Gobierno.
No solo la campaña electoral fue diferente y llena de sorpresas, sino también la conferencia de prensa en la que Solís dio a conocer a una buena cantidad de ministros y presidentes ejecutivos para el Gobierno que asume el mando el 8 de mayo próximo.
Están los costarricenses acostumbrados a escuchar floridas retóricas sobre grandes planes y luego comprobar que todo quedó en el aire mientras la población se empobrece cada día más y desmejora su calidad de vida.
Han tenido los nacionales que soportar por años la falta de transparencia en el uso de los dineros públicos y, cuando hubo denuncias concretas al respecto (muchas… demasiadas veces), salvo algunas excepciones tampoco hubo hasta el momento definición de responsables.
Mientras tanto, hay una gran deuda en educación, en salud, en infraestructura…
Hoy tienen a un Presidente electo al que le dieron toda su confianza en las urnas electorales que, según ha dicho en una entrevista de televisión “al que meta la mano le corto el rabo”.
Y tendrá que hacerlo si el caso se presentara (esperamos que nunca), porque esa masa electoral que fue a votar para hacerlo Presidente ya no es la misma de antes. A punta de golpes ha tomado conciencia de sus derechos, aunque en igual medida deberá cumplir con sus deberes.
De todo esto, que esperamos se cumpla, saldrá muy beneficiado el país que, además, recuperará su confianza en el Gobierno.
Las caras son nuevas pero no por eso de personas sin capacidad para los cargos que asumirán. Por el contrario. Sin embargo, para que la fórmula dé buenos resultados, ya sabemos que no solo se necesitan buenos profesionales de experiencia, sino personas interesadas realmente en trabajar al servicio del país. Solo eso, si así ocurre, es lo que marcará la diferencia.
Recuperar la ética en la función pública, poner las instituciones al servicio de la población, estudiar y dar a conocer pronto la condición en que el nuevo Gobierno encuentra al Estado y cómo serán las herramientas que se usarán para cambiar todo lo que está mal (¡que no es poco!), es lo que le espera a la nueva administración. Una Costa Rica ansiosa aguarda por ello, deseosa de recuperar la esperanza.

Ver comentarios