Marcello Pignataro

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Lunes 15 Septiembre, 2008

Lo que nos faltaba

Marcello Pignataro
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Luego de ser líderes centroamericanos durante mucho tiempo — superando incluso a Panamá— en lo que se refiere a la atracción de inversión extranjera y de ser vistos como una excelente opción para hacer negocios, Costa Rica supera solamente a Honduras en la región en este rubro.
Nos ubicamos en un triste, burocrático, tercermundista y paupérrimo lugar 117 superados por potencias del área como El Salvador (puesto 72), Belice (puesto 78) y Panamá (puesto 81). Llevamos dos años de “caída libre” dado que en 2006 ocupábamos el lugar 105 y en 2007 el 115… Doce puestos en dos años. ¡Mucho! ¿No creen? Se podría decir que perdemos un puesto cada dos meses.
¿Las causas? Las mismas que nos tienen condenados al subdesarrollo eterno y que no permiten que en este país se haga nada, siendo la tramitomanía la principal “culpable”. Mientras que en nuestro “atortugado” país son necesarios 12 procedimientos diferentes para abrir un negocio, la media de la región es de nueve.
Según la nota de LA REPUBLICA del pasado 10 de setiembre, esto ha generado que algunas empresas estén pensando en emigrar —o ya lo han hecho— a ciudades menos “entrabadoras” como Panamá que hace cuatro años reformó sus leyes migratorias para agilizar los trámites al inversionista extranjero.
Creo que también contribuyen factores como que vendemos los combustibles más caros del istmo, no generamos mucha confianza al inversionista extranjero (ver Harken y el mismo Alterra para citar solo un par), ascendemos constantemente en el ranking de país violento e inseguro y por ningún lado se ven medidas que busquen mitigar, disminuir o eliminar estas situaciones. No pretendo la cura del cáncer, pero ni siquiera curitas ponemos.
Y es que ya ni siquiera las buenas noticias nos pueden alegrar. Hace escasos meses se anunció, con bombos y platillos, la culminación del tortuoso camino para la tramitación de las leyes complementarias al TLC y se nos anuncia que la última ley, la que faltaba, la que iba a permitir a nuestro querido Presidente —que sí envidia los goces de Europa según notas recientes— ir a presentar el Tratado a la OEA, tiene roces con la Constitución Política porque no se hizo la consulta debida a uno de los grupos de interés. Si eso no es motivo para que se nos llene la cara de vergüenza —recordemos que tendremos que solicitar una nueva prórroga— y para que renuncien todos los responsables de tal desastre, ya no hay cuando.
Recientemente se ha anunciado que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes aceptó las condiciones y la propuesta de Houston Airport System —luego de 14 ó 15 semanas de deliberación, según el conteo de La Machaca— para administrar y terminar el aeropuerto más grande del mundo y, honestamente, no sé si alegrarme o entristecerme.
Hoy celebramos un día más de Independencia. Qué falta hacen más Juanitos Mora o Pepes Figueres.
Por lo menos tenemos a María José dando la cara por todo el país.