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Sábado, 17 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Lluvia de hamburguesas

Claudia Barrionuevo [email protected] | Lunes 12 octubre, 2015


Aunque rara vez como “comida chatarra” preferiría una “lluvia de hamburguesas” a la tormenta de desinformación a la que siempre estamos expuestos

Lluvia de hamburguesas

Siempre que manejo espero encontrar en el dial una emisora de radio que no me atarante con estupideces, que no dicte ningún tipo de cátedra religiosa, ¡que no hable de futbol!, que comunique alguna noticia de interés general. Y hete aquí que, el pasado martes al mediodía, dirigiéndome hacia los Tribunales de Justicia (otro día les cuento por qué) una periodista anunció el nuevo Premio Nobel de Física.
La comunicadora había estudiado con cuidado el tema en cuestión y entrevistó a un especialista nacional. No entendí nada (mis disculpas: la física fue una de mis taras de secundaria y mi amiga Graciela lo sabe). Sin embargo retuve los apellidos de los dos ganadores de ese Nobel: Kajita (japonés) y McDonald (canadiense).
Considerando mis primeros cuatro apellidos (Barrionuevo de Jesús Rey Poderoso) no me siento con derecho a burlarme de los de nadie. Sin embargo, todos estarán de acuerdo conmigo en que, para los latinoamericanos, oír hablar del dúo Kajita-McDonald nos lleva a pensar en “Cajita feliz”.
Un día antes, Burger King (BK), la competencia directa de la hamburguesa más famosa del mundo, cerró los 29 locales que tenía en Costa Rica dejando cesantes a más de 400 empleados.
La salida de operaciones de las cadenas Bagelman´s y Wendy había sido prevista por la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore) que, en enero de este año, advirtió que el mercado de comidas rápidas presentaba signos de saturación, sobre todo en el este y oeste del área metropolitana.
En diversos medios nacionales e internacionales (la noticia es de interés fuera de nuestras fronteras) se explica claramente que una orden judicial generada en la casa matriz de la marca en el estado de Florida, Estados Unidos, fue la que obligó el cese de operaciones de BK en nuestro país. Al parecer el operador local no tenía, este año, la autorización para utilizar la marca registrada.
Como lo mencioné en mi columna pasada, es muy fácil desinformar y, a propósito del cese de operaciones de BK, el telenoticiero nacional más visto (supongo) decidió reinterpretar las verdaderas (y legales) razones del cierre, dándoles espacio a los dirigentes de tres cámaras empresariales.
De esa manera, el poder (que no siempre es el gobierno) pudo manifestar su decepción ante el gobierno (que no siempre es el poder).
Así, la Cámara de Industrias de Costa Rica manifestó su desgarro emocional ante la imposibilidad de que el sector productivo pueda darles trabajo a “las personas que quedan desempleadas tras estos cierres que se están produciendo”.
La Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria expresó su enorme preocupación porque, según ellos, el cierre de BK “no es un hecho aislado” y afirmaron que “lo indicadores están a la mano”.
Igualmente, Cacore (a la que BK no estaba asociada) aprovechó para arremeter contra la economía nacional que “no está bien” y aseguró que “cuando las cosas se ponen feas, la gente deja de comer afuera”.
Aunque rara vez como “comida chatarra” preferiría una “lluvia de hamburguesas” a la tormenta de desinformación a la que siempre estamos expuestos.

Claudia Barrionuevo
[email protected]