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Una ley de tránsito mal elaborada por nuestros legisladores se ha ido cayendo a pedazos

Ley de tránsito se cae a pedazos

El trabajo ineficiente de nuestros legisladores, que no han sido capaces de promulgar una ley de tránsito adecuada, aunque llevan años debiéndole eso al país, ha creado confusión entre la población y ahora aumenta las infracciones por irrespeto a las normas para la seguridad vial, por una disposición de la Sala IV.
Los diputados fueron sordos a las opiniones de quienes aconsejaban no exagerar el monto a ciertas infracciones, tornándolas desmedidamente altas, y aprobaron una ley de tránsito que, por mal elaborada en múltiples asuntos, se ha ido cayendo a pedazos.
La situación es tan lamentable que ahora, en medio del desorden, la mayoría de los costarricenses se enfrascan en discusiones y en opinar en pro o en contra de la norma anterior o de la vigente, fijando toda la atención en el monto de una posible multa a pagar, en caso de que opten por infringir en vez de cumplir la ley.
Si bien una Asamblea Legislativa tiene como principal misión elaborar buenas leyes, la nuestra no lo logra aun en casos tan necesarios como es el de contar con una adecuada e inteligente Ley de Tránsito que contribuya a bajar los accidentes y muertes en nuestras calles y carreteras.
Es deplorable la cantidad de aquellos, originados en infracciones a la ley que ponen en peligro la vida, no solo de los infractores, sino la de personas que, cumpliendo las normas, sufren las consecuencias de quienes las infringen.
Con una legislación vigente, en la cual hay multas que ascienden a más de ¢400 mil, ahora una nueva resolución de la Sala Constitucional eliminó las de ¢351 mil, por irrespetar las señales fijas que establecen límites de velocidad, quedando, de acuerdo con una legislación anterior, en apenas ¢5 mil.
Desde 2010, la Asamblea Legislativa estudia una reforma a la ley de tránsito, con el objeto de reducir las sanciones económicas, pero como todo sigue igual y no hay resultados, se generan situaciones tan inconvenientes como la que acabamos de mencionar.
Mientras tanto, la población no parece adquirir conciencia de que lo más importante es cumplir la normativa para evitar muertes en las carreteras, más allá de cuánto sea la multa por exceso de velocidad y al margen de si alguien puede pagarla o no.
Después de todo, solo pagan los infractores, aquellos que cumplen con la ley no necesitan preocuparse por el monto de las multas.



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