Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 1 Noviembre, 2013

“Una de las cosas que he hecho bien en todos estos años es administrar el cambio. Pienso que usted puede controlar el cambio, aceptándolo” (Ferguson)


Las llaves del éxito de Ferguson 2

Concluyo lo iniciado en la columna anterior, respecto a la investigación que realizó una profesora de la Universidad de Harvard en relación con el liderazgo de Sir Alex Ferguson. Advierto que sé muy poco de fútbol, pero admiro a quienes en circunstancias de tantas adversidades e incomprensiones, logran construir equipos de trabajo exitosos.
Ferguson era un experto en manejar los últimos minutos, como los grandes ajedrecistas que poseen una enorme capacidad para aplicar las mejores estrategias de finales. Cuando se está en desventaja en el marcador, los directores técnicos tienden a mover hacia adelante a su equipo y se les impulsa a atacar. Ferguson, en estas circunstancias, era inusualmente muy agresivo o inusualmente muy sistemático.
Cuando era necesario un gol y faltaban solo diez, cinco o tres minutos para concluir el partido, el equipo ya sabía exactamente lo que tenía que hacer. Habían practicado tan duramente, que sabían cómo salir exitosos en esas situaciones difíciles. Naturalmente cuando estaba en desventaja tomaba riesgos, pero no en una atmósfera de pánico, sino con estrategias y tácticas ya previstas y repetidas muchas veces.
Siempre preparaba al equipo en sesiones de repetición de tácticas y habilidades. Las sesiones de entrenamiento eran siempre oportunidades para aprender y mejorar. Siempre estaba innovando, practicando incansablemente el tipo de jugadas necesarias para triunfar.
El enfoque era muy planificado y dependía menos de la creencia de que los equipos ganadores están enraizados en los hábitos. Ferguson señala que su naturaleza es ganadora, incluso cuando varios de sus jugadores más importantes estuvieran lesionados. Sus ansias de ganar, su confianza en el equipo y su eficaz entrenamiento, transmitían seguridad, por eso no entraban a la cancha a apiñarse desde el inicio, sino a ganar.
Ferguson llegó al fútbol en una época muy distinta y lo acaba de dejar cuando este deporte mueve muchos miles de millones de dólares. ¿Cómo se mantuvo en pie en tiempos tan diferentes? Su respuesta es clara: “Una de las cosas que he hecho bien en todos estos años es administrar el cambio. Pienso que usted puede controlar el cambio, aceptándolo”.
Ferguson con frecuencia delegaba en sus asistentes las sesiones de entrenamiento, pero él siempre estaba presente observando. ¿Por qué lo hacía? Un coach en el campo de juego no puede verlo todo, por lo que necesitaba personas que supieran evaluar bien a los jugadores y que estuvieran como observadores comunes.
Una de sus características es la gran capacidad de observación, notando de inmediato cualquier cambio en los hábitos o en el entusiasmo de un jugador (una capacidad muy propia de una madre con sus hijos). El asunto lo abordaba de inmediato, tenía que ayudar de alguna forma.
Tal vez no hay nada sobrenatural en lo que ha hecho este hombre, pero una mezcla de cosas simples, hechas con pasión y excelencia, puede ser la clave.


Arturo Jofré

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