Vladimir de la Cruz

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Miércoles 19 Abril, 2017

Pizarrón

Las próximas decisiones electorales

El domingo 7 de mayo en asamblea nacional, con 70 delegados representando las siete provincias y unos cuantos delegados más de sectores sociales, el Partido Frente Amplio escogerá su candidato presidencial, entre los diputados Edgardo Araya Sibaja y Frank Camacho.

El domingo 4 de junio el Partido Unidad Social Cristiana tendrá su convención nacional, abierta, con todo el padrón electoral nacional, tomando la decisión de su candidato presidencial. Al igual que el Partido Liberación Nacional someterá en consulta ciudadana amplia a sus dos candidatos inscritos, Rodolfo Piza Rocafort y Rafael Ortiz Fábrega.
El domingo 9 de julio el Partido Acción Ciudadana, en convención electoral cerrada, participando únicamente los miembros afiliados o adheridos a este Partido, escogerán su candidato presidencial entre los dos exministros del actual Gobierno del Partido Acción Ciudadana, quien fuera ministro de Trabajo, Carlos Alvarado Quesada y quien fuera ministro de Economía, Welmer Ramos González.
Finalmente, el domingo 16 de julio el Partido Movimiento Libertario, en convención electoral cerrada, como el Partido Acción Ciudadana, escogerá su candidato presidencial entre el fundador del Partido, y varias veces candidato presidencial, Otto Guevara Guth y la diputada Natalia Díaz Quintana.
Todo lo que se resuelva por convenciones abiertas o cerradas tendrá que ser ratificado por las asambleas nacionales de sus respectivos partidos, de conformidad al Código Electoral, las que tendrán que ser convocadas para esos efectos y elegir al resto de candidatos a diputados.
Así, con estos partidos se cuadra en las próximas 13 semanas, el panorama más completo de los candidatos presidenciales, junto con los ya escogidos de los partidos Liberación Nacional, Antonio Álvarez Desanti; del Republicano Social Cristiano, Rodolfo Hernández, y de Nueva Generación, Sergio Mena, para un total de siete candidatos presidenciales, ya conocidos.
Quedan por definir los otros partidos políticos de carácter confesional que tienen diputados actualmente, que aún no han definido fechas para estas nominaciones. Probablemente las hagan  por asambleas nacionales dentro de estos plazos, antes de agosto. No pareciera que ninguno de los partidos, con representación parlamentaria, postergue tanto sus nominaciones como para que las realice en agosto, por los riesgos de procedimientos de inscripción.
Otros partidos, que tienen intención de participar a nivel nacional, a esta fecha, con trámite de inscripción ante el Tribunal Supremo de Elecciones, no han terminado aún sus procesos de realización de asambleas provinciales para constituir sus asambleas nacionales. De manera que sobre ellos aún no hay certeza de su participación. Así por ejemplo, el partido que pretendía el abogado Jaime Ordóñez, sucumbió en el intento, que ya tenía bastante avanzado, sin posibilidad alguna de participar, y ni siquiera de volver a revivir como partido jefeado por él, y quizá ni como grupo de reflexión de temas nacionales que había constituido.
Están, a su vez, los partidos que con carácter provincial quieren inscribirse, junto a los nacionales existentes, para postular candidatos a diputados. De estos, el único que suena es el Partido TODOS, que postula al exdiputado, exministro y excandidato presidencial de Liberación Nacional, al Ing. Rolando Araya Monge. De los otros ni siquiera se conocen ni rumoran posibles candidatos.
Los partidos nacionales, por ese carácter, participan con candidatos a diputados propios en cada provincia. De estos partidos nacionales tampoco se conoce algún candidato a diputado. Rumores y luchas internas sobre ellos empiezan a circular.
Los partidos Liberación Nacional y Acción Ciudadana tienen establecido en sus estatutos, que el candidato presidencial puede elegir un número de esos diputados a su discreción, lo cual se hará, en estos partidos una vez que tengan toda la papeleta presidencial definida y convoquen a sus respectivas asambleas nacionales para su ratificación, y para la nominación también de sus candidatos a diputados.
Algunos partidos políticos, como la Unidad Social Cristiana, tienen establecido que sus candidatos a diputados los eligen en asambleas provinciales y no en la nacional. Esto topa hoy con el problema que de las siete provincias al menos tres deben ir encabezadas con mujeres, y que para ello los partidos políticos deben tener reglas claramente establecidas en ese sentido. En realidad todos los partidos están sometidos a esa obligación de paridad, por la llamada paridad horizontal, que se aplicará en las próximas elecciones. Además aplica la paridad vertical, es decir la alternabilidad en la propia lista de cada provincia.
Según entiendo, el Partido Frente Amplio tiene bien establecido este sistema para la escogencia de los próximos diputados. Y entiendo que ha aprobado que lo que han establecido para esta elección de 2018, de encabezar provincias, para las elecciones de 2022 se invierte. Así por ejemplo, si en la de 2018 en San José se elige un candidato a diputado hombre, como está programado en la figura de su secretario general, Rodolfo Ulloa, en la de 2022 debe elegirse una candidata mujer. De igual modo debe procederse en todas las provincias.
Pareciera que de esta forma se instaura, desde ahora, en este Partido, la posibilidad de postular a la reelección diputadil en 2022 a la actual diputada Patricia Mora, y presidenta de este Partido, porque seguramente repetirá como candidata en esa ocasión. De este modo se impone un sistema en el Frente Amplio que seguramente reelegirá, cada cuatro años, al menos en la provincia de San José, de esta manera, por paridad alternativa de encabezar provincias a partir de ahora, a quienes encabecen las provincias a partir de 2018.
En los demás partidos esto queda abierto a la forma como en cada campaña electoral, 2022 y siguientes, decidan sobre cuáles provincias encabezan mujeres y cuáles hombres, porque esta decisión la pueden hacer para cada campaña. En el caso del Frente Amplio lo han establecido ya como una regla que opera a partir del proceso electoral actual, de 2018.
En todos los partidos donde hay dos o más candidatos luchando por representar a esos partidos como candidato presidencial oficial, hay divergencias entre ellos, hay diferencias de apreciación política y de conducción de esos partidos, posiblemente hay hasta matices importantes de percepción de cómo realizar el futuro gobierno, en caso de que les corresponda hacerlo.
Alrededor de cada candidato se agrupan personas con mayor o menor pasión, con mayor o menor identificación partidaria. Al ganar uno puede haber personas que no acepten del todo al ganador, que sientan resentimientos naturales, que no se sientan bien representados. Todo esto y más es válido para cada partido donde hay pugnas por escoger su candidato presidencial. Que nadie se llame a engaño en este sentido, aun cuando en un partido sus candidatos lleguen a aparentes acuerdos de no tratar ciertos temas públicamente.
Queda después de estos procesos, sean de convenciones abiertas o cerradas, o de asambleas nacionales, un periodo en que el grupo ganador tiene que trabajar intensamente con el grupo perdedor, con los votantes de ese grupo perdedor, de hacerlos sentir representados en el grupo ganador, de darle sensación y sentimiento de unidad a la agrupación política.
Esto es válido para todos los partidos políticos. De manera que cuanto más rápido se escojan los candidatos más tiempo tienen los partidos políticos para lograr la mayor unidad de acción posible de sus militantes, sus simpatizantes, de superar las heridas que pudieran haberse infligido en los procesos internos de escogencia de candidatos, tanto presidenciales como de diputados, y de presentar la mejor imagen pública posible en este aspecto.
Esto es lo que veremos los costarricenses en las próximas semanas hasta que estos partidos escojan sus candidatos presidenciales.
Una vez que estén escogidos los candidatos presidenciales todos, excepto el del Partido Acción Ciudadana, enfilarán sus baterías de combate contra el gobierno del Partido Acción Ciudadana y la presidencia de Luis Guillermo Solís, porque todos querrán ganar la Presidencia de la República, y desplazar de la Casa de Zapote al Partido Acción Ciudadana.
Los objetivos principales de la lucha electoral que viene es ganar la Presidencia de la República y elegir el máximo número de diputados. En este segundo terreno todos los partidos se enfrentan de igual modo por tener la mayor representación posible y por aumentar la que ya tienen.
La lucha electoral, en sencillo es unidos todos contra el gobierno, en sus diversos matices y planteamientos, y todos contra todos en el plano legislativo.
Ya se esta iluminando y están abriendo los telones del teatro político nacional.