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COLUMNISTAS


Las historias prohibidas de Pulgarcito

Macarena Barahona [email protected] | Sábado 28 marzo, 2009


Cantera
Las historias prohibidas de Pulgarcito

Macarena Barahona

En El Salvador, algunas personas mayores deben aquilatar sus recuerdos en estos días, valorando los lejanos hechos que legó el siglo XX .
Esas son tierras marcadas por las masacres más horrendas contra campesinos despojados de tierras.
Ese siglo, con su memoria vital de las luchas campesinas, lo recordarán mucho esos viejos. Los más de 30 mil campesinos asesinados por los militares, de la Guardia y el Ejército Nacional en los cruentos hechos de 1932.
Podrán, libremente, después de 77 años del fusilamiento de uno de los líderes principales de ese movimiento campesino, recordar a Farabundo Martí, maestro graduado, convencido luchador, desde la fragua de las postrimerías de la revolución mexicana, y solidario compañero de la lucha soberana de Augusto César Sandino en su vecina Nicaragua.
Podrán abrir la mirada hacia el pasado, sin miedo ni represión y dignamente volver a enterrar tanto muerto que luchó de alguna forma, por este triunfo, y se haya esparcido en la triste tierra de los guanacos.
Festejarán al menos, haber llegado al final de estos días, para ver con sus propios ojos, un partido político que lleva el nombre de Farabundo Martí, un partido político que en forma tradicional pero sin fraude ni golpes de estado, su candidato presidencial es electo como el presidente de todos.
Tal vez, una prueba de que la sombra de Farabundo prosigue convocando, dando qué hablar y sobre todo, recordando que los humildes campesinos, aquellos muertos de 1932, y sus nietos, aún reclaman la justicia de una sociedad para los que trabajan la tierra. Y la tierra misma, donde los intentos de reformas agrarias en el pasado, han terminado fallidos y en cruentas persecuciones.
Las razones por las cuales tantos miles de salvadoreños han inmolado su vida a lo largo del siglo XX siguen intactas: impolutas, diría el poeta (también asesinado) Roque Dalton.
Y este es el verdadero reto del nuevo Presidente. ¿Podrá con los vivos y los muertos, los de extrema derecha, los asesinos impunes, la riqueza desproporcionada, la miseria campesina, los migrantes?
La desfiguración de una República de su guerra civil, los odios y dolores recientes, y este continente americano donde felizmente las cosas cambian y hay siempre valientes, emprendedores de retos y luchadores encarnizados.