Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 14 Febrero, 2018

Las fuerzas religiosas

Varios analistas extranjeros, especialmente europeos, han intentado interpretar la contienda electoral que se avecina el 1° de abril como una lucha entre religiones. La verdad es que no es así, pero para que todos estén informados estos son los números que ha producido la CID/Gallup en sus encuestas hechas en Costa Rica a través de los años.

Se han planteado a los encuestados adultos en 2017 a nivel nacional tres preguntas; la primera es: “¿En qué religión nació usted?” Contesta un 83% que nació en un hogar católico y solo un 10% en uno que es protestante o evangélico. Los demás dicen que en su hogar fue otra la religión, o que no hubo ningún compromiso con ninguna fe.

La segunda pregunta es: “¿Cuál es su religión actual?” Un 57% profesa ser católico. En una población de 5 millones esto implica que hay 2,85 millones que siguen profesando la religión oficial del país. Un 23% profesa ser protestante o evangélico que se traduce en 1,15 millón que ahora siguen siendo cristianos, pero no católicos. Esto también implica que en 2018 un 20% forma parte de otra religión o que no practica o pertenece a ninguna fe.

La tercera pregunta es: “¿Con qué frecuencia asiste usted a servicios religiosos?” Entre los católicos un 20% reporta que asiste a misa todos los domingos; estos son los católicos duros, comprometidos con su fe y viviéndola. En números absolutos esto suma 570 mil adultos y niños. Entre los evangélicos/protestantes un 85% manifiesta que están asistiendo todos los domingos, o sábados en el caso de los adventistas. Estos son los protestantes/evangélicos duros y en números absolutos suman 977.500; hay más compromiso que entre los católicos.

Pero no importa quién posee más o menos en la elección del 1° de abril, porque los “duros” católicos y protestantes/evangélicos van a votar por el mismo candidato. Calculando que entre los “duros” un 40% serán menores de edad y no podrán votar, esto deja 928.500 votantes adultos que apoyarán a una posición específica con respecto a los valores familiares. Estimando que de los 3 millones de posibles votantes a lo sumo el 55% votará en la segunda vuelta (1,65 millones), si los 928.500 votan, como puede preverse, tendrán un 56% de los votos.

Se puede preguntar si: ¿Es seguro que esos 928.500 votarán el Domingo de la Resurrección? Todos estarán asistiendo a las misas y servicios de su fe ese día, que es la más importante para los cristianos, y es cuestión de antes o después de celebrar, pasar a las mesas de votación.

¿Significa este análisis que los pensadores internacionales tienen razón cuando dicen que la elección es una “batalla religiosa?” La respuesta es que no, porque la gran mayoría de los “duros” que pertenecen a las dos religiones principales costarricenses votarán por el mismo candidato presidencial. ¿Cómo podría seducir algunos de estos el otro candidato?

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