Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 3 Junio, 2014

Animo muchachos, solo lograrán lo que Uds. se propongan


Trotando Mundos

La Sele

Se acerca la hora cero y, como todos los costarricenses, estamos a la expectativa del papel que pueda desempeñar la tricolor en el Campeonato Mundial del Brasil. Es grande nuestra esperanza de que los muchachos cumplan bien. No entendemos a “los expertos” que llaman al grupo de los ticos el de la muerte. Esas lamentaciones de pobreciticos han encontrado eco en la prensa sensacionalista, creando la idea de que el nuestro es el grupo más difícil, cosa que no podría estar más lejos de la verdad.
En el campeonato de Alemania abrimos contra el anfitrión, un equipo de temer, especialmente jugando en su propia cancha. Aunque perdimos, nos jugamos un partidazo. No creemos que en esta ocasión ni Inglaterra ni Italia sean oponentes más fuertes que la Alemania de entonces o la actual, España, Holanda o Croacia. Con Uruguay ya nos vimos dos veces en la anterior eliminatoria y la diferencia por la que nos ganaron fue mínima, siendo fácilmente reversible sí nos lo proponemos.
Considerando que más de la mitad del equipo ha hecho armas en las ligas de Europa y los Estados Unidos; que los que no han tenido esa oportunidad se han fogueado en los campeonatos de la región y en una clasificación muy bien llevada; y que contamos con un magnífico entrenador, tenemos elementos suficientes para esperar que nuestro equipo haga algo más en la primera ronda que irse para la casa.
Sí alguien necesita inspiración que la encuentre en el Atlético de Madrid, que bajo Diego Simeone, con una planilla mucho más modesta que la de sus principales contendientes, los superó con un coraje pocas veces visto. La injusta derrota en la Champions- injusta por el marcador, no por quien ganó- no desmerece la lucida campaña de ese equipo. Apuntado al descenso, dio un vuelco de 360 grados y ganó cuanto se le puso al frente.
El proceso no ha pasado sin sus matices interesantes. En buena tradición, nos metimos con el entrenador equivocado, un hombre lleno de complejos y limitaciones que un día, en medio proceso, nos abandonó para irse a México. Allí nuevamente fracasaría.
Por otro lado, ya bajo un excelente entrenador, don José Luis Pinto Afanador, un buen portero se compró su exclusión del proceso por su conducta arrogante. Esteban Alvarado abandonó el campamento cual primadonna resentida, por no ser el titular. Poco se imaginó que se encontraría con un entrenador firme y con un competidor muy superior para el puesto. Keylor Navas fue creciendo hasta alcanzar mucho prestigio en España y es el titular indiscutible.
Mientras tanto, en casa iban surgiendo porteros excelentes como abejones de mayo. Patrick Pemberton, Daniel Cambronero, Leonel Moreira se fueron consagrando, haciendo que cada día Alvarado estuviera más lejos de ser llamado.
Las notas tristes vinieron al final del proceso. Una miserable lesión sacó a un ícono del equipo, Alvaro Saborío, dejándolo sin posibilidad de asistir a su último mundial. Casi seguido le tocó al entrenador la parte más fea, la de designar a dos formidables gladiadores que no irán al Brasil. La rifa se la sacaron Carlos Hernández, que no tenía una trayectoria de continuidad con el grupo, y Kendall Waston, un espigado y fuerte jugador que, en nuestro limitado criterio, debió ser parte por sus habilidades de cabeza, tanto ofensiva como defensivamente. No sabremos quien habría sido el tercero si no se hubiera lesionado Saborío.
Animo muchachos, solo lograrán lo que Uds. se propongan.

Humberto Pacheco
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