Macarena Barahona

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Sábado 9 Junio, 2012


Cantera
La pobreza de Jorge Debravo

Subimos y subimos las bellas montañas que albergan el majestuoso Volcán Turrialba, sintiendo los alumnos y yo, la pertenencia de hijos del Volcán, como los jóvenes poetas turrialbeños de los años sesenta.
Ascendimos en silencio en la microbús de la Universidad de Costa Rica, el grupo del Taller Literario que coordino de la Escuela de Estudios Generales, en silencio visitamos su tumba, en más silencio y estupor la casa paterna, lugar agreste de aire puro donde vive su hermana e hijos.
Uno sabe que la pobreza está en la falta de bienes materiales, la ausencia de ellos y la insatisfacción de esas materiales necesidades, que son las vagas definiciones para negar del concepto la vergüenza que entre todos sentimos de la pobreza, de la injusticia, de la desigualdad de las familias campesinas, esas tierras de las que nuestro poeta Jorge Debravo se enorgullecía y clamaba por su origen y su combativa protesta, su comunista alma y cristiano verso.
Ascendimos en eucaristía con el aire puro de las tierras del Volcán Turrialba, para respirar el mismo aire del poeta, para sentir el verde y el oscuro clamor de una tierra olvidada, de una población y su extensa familia, más pobre seguro que antes de que Jorge fuera atropellado por un chofer ebrio.
Esa pobreza que no es mística ni literaria, eligió a un joven para que construyera sueños con su poesía, denuncias y cambios, revoluciones que en él se truncaron por el fatal accidente, pero como hijo de Volcán, saltó el cerco humillante de la pobreza y sus hijos llevarán una mejor vida ...pero, ¿y el deseo de Debravo?
“Quiero hacer con los brazos
Un solo brazo dulce
Que rodee la tierra.
Yo deseo que todo, que la vida sea nuestra
Como el agua y el viento.
Que nadie tenga nunca más patria que el vecino.
Que nadie diga más la finca mía, el barco…
Sino la finca nuestra, de Nosotros los Hombres”
No es deseo, ni sueño, la pobreza es de todos, de Nosotros los Hombres y tenemos que romper el cerco de la gran finca de esta Patria.

Macarena Barahona