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La piscina se renueva
Sangre joven y noveles nadadores han salido al paso del dominio estadounidense

Como lo supone el paso natural del deporte, con cada edición de los Juegos Olímpicos aparecen rostros frescos para imponer marcas y cimentar su nombre entre los mejores, dejando atrás a aquellos que brillaron hace cuatro años. Este ha sido el caso de algunos nadadores como la china Ye Shiwen, la lituana Ruta Meilutyte y el francés Yannick Agnel.
Lejos de los reflectores se han visto algunos favoritos, como los estadounidenses Michael Phelps y Ryan Lochte, desplazados por aquellos que buscan forjar su propia leyenda, este es el caso de Agnel, convertido en el “verdugo” de Lochte.
En las dos pruebas en que ambos se tuvieron como rivales, el galo sacó ventaja, primero lo había hecho el domingo en la prueba de relevos de 4x100 cuando le dio la medalla dorada a su país derrotando al norteamericano en el último tramo de competencia.
Ayer, lo logró nuevamente, esta vez en los 200 metros libre, prueba que significó el segundo oro para Agnel tras un crono de 1:43:14. y dejar fuera del podio a su contendiente nativo de Nueva York.
Con esto, Agnel es el primer deportista francés que gana dos medallas de oro en unos mismos Juegos Olímpicos, convirtiéndose en toda una revelación en estas justas.
Dentro del capítulo de las apariciones, tampoco se puede dejar de destacar a Shiwen, la china que dejó a todos boquiabiertos con la rapidez y calidad de sus brazadas.
La asiática ya batió el récord olímpico de los 200 metros estilos con un tiempo de 2.08.39 en semifinales, con lo que se posiciona como la máxima favorita en la final para conseguir su segundo oro.
Sin embargo, su registro más sorprendente fue el que impuso en los 400 metros estilos con un 4.28.43 minutos, que no solo pasó a ser récord mundial y olímpico sino que inclusive es mejor que el de Lochte, campeón masculino en la misma prueba dentro de los 50 metros finales.
En este último tramo la china, de 16 años, duró 28.93 segundos y el estadounidense 29.10, para superar el récord de su homólogo varón por 17 centésimas. Nunca en la historia de la natación una mujer había superado a su par hombre en una comparación individual.
Otro hito lo marcó una chica de tan solo 15 años, la lituana Ruta Meilutyte en los 100 metros braza, quien derrotó apenas por ocho milésimas suficientes para dejarse el oro a la favorita, la estadounidense Rebecca Soni, campeona hace cuatro años en Pekín. Su tiempo fue de 1:05.47.
La báltica nacida en 1997, es la medallista más joven en la natación desde los juegos de 1972. El momento de su victoria fue realmente memorable, dejando en un silencio absoluto al Centro Acuático de Londres, rendidos a los pies de la juvenil heroína.

Sergio Alvarado
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