Enviar

CINE

La magia de Oz sigue viva 75 años después

“The Wizard of Oz” se basó en una novela de L. Frank Baum que relata el viaje de Dorothy y en su perro Toto

201408160006420.m22.jpg
La película añadía el factor del Technicolor, al pasar de los tonos sepia al color para dar un aspecto mágico al mundo de Oz. Bloomberg / La República
El clásico de Hollywood “The Wizard of Oz” cumplió esta semana 75 años desde su estreno en cines, un aniversario que muchos festejaron en Estados Unidos asistiendo a pases especiales del filme e incluso disfrazándose como sus entrañables personajes para lograr un récord Guinness.
El epicentro de las celebraciones fue la localidad de Oconomowoc, en Wisconsin, que rememoró su día de gloria cinematográfica, el 12 de agosto de 1939, cuando centró las miradas de la meca del cine por acoger la “premiere” de una película que haría historia.
El estudio Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) decidió presentar en esa pequeña población su ambicioso largometraje, con el que quería responder al éxito de “Blancanieves” (Disney, 1937), ya que tenía dudas sobre cómo acogería el filme el público del medio oeste, zona donde está ambientado parte del relato.
La película añadía el factor del Technicolor, al pasar de los tonos sepia al color para dar un aspecto mágico al mundo de Oz, y fue para muchos espectadores, al menos en Oconomowoc, la primera experiencia visual de cine más allá del blanco y negro.
El pasado martes, esa población que ya no conserva el teatro donde se exhibió originalmente el filme, organizó una proyección al aire libre de “The Wizard of Oz” a la que muchos animados residentes acudieron vestidos de hombre de hojalata, espantapájaros, león, y Dorothy, personajes que protagonizan la historia.
“The Wizard of Oz” se basó en una novela de L. Frank Baum que relata el viaje de Dorothy (Judy Garland), y en su perro Toto, a las misteriosas tierras de Oz después de ser succionados por un tornado en Kansas.
La joven, desesperada por encontrar la forma para volver a su casa, terminará entablando amistad con un hombre de hojalata que añora un corazón, un león que ansía ser valiente y un espantapájaros que sueña con tener cerebro, y juntos recorrerán un largo camino de baldosas amarillas que conduce al palacio habitado por el Mago de Oz.

Los Ángeles/EFE



Ver comentarios