Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 5 Abril, 2013

La educación puede ahora dar grandes saltos. Siempre un cambio de grandes proporciones como este (el digital), puede ser el impulsor para disminuir grandes brechas


La inútil lucha del libro

¿Es tan cierto que el libro tiende a desaparecer en su forma impresa? Hace un tiempo quise volver a una de esas bellas librerías estadounidenses, pero me encontré con el triste espectáculo de su cierre definitivo. Me dio pena ver cerros de libros en cajas, libreros empolvados y una gran soledad. ¿Será que el libro va a seguir el camino de las velas y terminará transformado en algo decorativo o de colección?
Estas redes de librerías habían asumido en parte el rol de las bibliotecas, pero sin los molestos e ineficientes controles de estas. Ese espectáculo precioso de ver a jóvenes en torno a una mesa de café tomando apuntes de los libros sin que nadie los incomode, o personas de avanzada edad en un sillón con su revista favorita y en un profundo sueño, no es un espectáculo fácil de dejar ir.
La enciclopedia británica, una obra de 32 volúmenes que se imprime desde hace dos siglos y medio, dejó de imprimirse. En 1990 vendió en Estados Unidos más de 100 mil ejemplares, seis años después solo 3 mil. La enciclopedia digital Encarta de Microsoft fue el primer golpe, después vino la multiuso Wikipedia, aunque el golpe digital vino de todos lados y tamaños.
Los fanáticos de esta enciclopedia piden ediciones especiales para no verla desaparecer en su formato tradicional, la respuesta del presidente de la compañía es rotunda: “alguna gente puede estar nostálgica, pero ya no tiene sentido para nosotros imprimir libros. Tenemos que estar con los nuevos tiempos, y nuestros tiempos son digitales”.
La era digital tiene grandes ventajas, una de las mayores es la democratización del conocimiento y la posibilidad de que millones de personas puedan alcanzarlo sin grandes sacrificios económicos.
Como las películas y las canciones, ahora el libro podrá tenerse por unos pocos colones en nuestra casa. Esta será una revolución enorme en la educación, siempre tan lenta y conservadora.
Si en algo debería estar concentrado un país en estos nuevos tiempos es en cómo abordar los grandes desafíos de la educación de niños y jóvenes aprovechando las grandes ventajas que nos trae la era digital, tanto en acceso como en economía, tanto en la preparación de maestros como en el uso de material moderno y dinámico.
La educación puede ahora dar grandes saltos. Siempre un cambio de grandes proporciones como este, puede ser el impulsor para disminuir grandes brechas. Esta es la gran oportunidad.
Pero el libro impreso seguirá luchando. El Nobel Mario Vargas Llosa opina que “el libro en papel va a sobrevivir, pero probablemente va a ir siendo arrinconado a un margen y al final estará camino a la catacumba”.
Pero augura que quedará una minoría que seguirá prefiriendo el viejo libro de papel. Bueno, Vargas Llosa pertenece a una generación que no se formó en su juventud en la era digital, obviamente está nostálgico.
Veremos lo que dicen y lo que harán las nuevas generaciones, que son las que forjarán el camino.


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