La felicidad: una forma de ver la vida
Esteban Monge / La República
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María de los Angeles Chaves logró un día algo que ella nunca pensó que podría alcanzar. Impulsada por una amiga aprendió y perfeccionó una técnica para hacer cuadros mediante el trabajo sobre tela sintética y puntada continental, que podemos entender como la puntada sencilla, hecha a mano con aguja, pero en vez de recta se trabaja inclinada a veces hacia arriba y a veces hacia abajo.
Trabajar en esto hace a María de los Angeles tan feliz al punto de tener ya 10 años de reproducir de este modo imágenes que le gustan mucho y encuentra en las revistas especializadas para realizar obras en punto cruz.
Nos preguntamos … ¿cuántas personas actualmente en Costa Rica y el mundo viven felices realizando algo que les gusta?
Para establecer los índices de felicidad no le preguntan a la gente como se siente, sino que aquellos se establecen tomando en cuenta los datos país, los indicadores, dentro de los cuales ahora se encuentran: producto interno bruto per cápita, percepción de las personas con respecto a la ayuda que les brinda el gobierno en términos de solidaridad, la percepción que tienen las personas sobre la corrupción, explica la psicóloga Ingrid Naranjo Ugarte.
“Actualmente la felicidad se entiende como una emoción cuando en realidad es una forma de ver la vida. Uno no está feliz sino que uno es feliz”, dice el psicólogo Rafael León.
“Cuando un ser humano hace algo y siente que es algo  importante y se siente pleno o plena haciéndolo, esa persona se siente feliz”, agrega León.
Cuando habla de la finalidad del acto humano, Aristóteles -filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios- dice que “todo acto tiene un fin, que es la felicidad, pero se puede buscar este fin en diversas cosas.”  Y también afirma que: “los que ejercen una actividad con placer, alcanzan mayor discernimiento y exactitud en cada uno de sus pormenores”. 
“Hemos de ver a la felicidad como una emoción ligada a experiencias relacionadas con alegría, regocijo, placer, júbilo, complacencia, exaltación y para las tendencias filosóficas, espiritualidad dice la psicóloga Veracruz Arias.
“La decisión de ser feliz ejerce fuertes influencias sobre las emociones, que preparan un vínculo para el bienestar psicosocial para afrontar el día a día.
La cognición, la motivación, la dieta y el ejercicio son valores agregados  que conforman el paradigma de la felicidad”, agrega.
En oriente, la felicidad se concibe como una cualidad producto de un estado de armonía interna que se manifiesta como un sentimiento de bienestar que perdura en el tiempo….
“A finales del siglo XX y comienzos del XXI, todo es  inmediatez por el fenómeno de la globalización.  Las empresas buscan que las personas se acoplen a lo nuevo, las cosas caducan muy pronto y hay que adquirir otras.
No es en vano que hoy haya gerentes de la felicidad en las empresas, que les explican a los empleados como ser felices, mientras antes eso era normal y cada uno sabía cómo hacerlo”, dice Ingrid Naranjo, refiriéndose a una vida de vertiginosa búsqueda de lo material.
Esta psicóloga asegura que “una persona pueda encontrar el sentido de la vida por medio de los valores. De acuerdo con la logoterapia creada por Viktor Frankl, el valor creativo, entre otros, busca sentido cuando  uno hace lo que le gusta”.
Este es el caso de María de los Angeles Cháves, cuyas creaciones con la aguja y el hilo han logrado imprimir en su ánimo mucha felicidad. Sus cuadros  están en la sala de exposiciones del Instituto Nacional de Aprendizaje, en su sede central en La Uruca, hasta el 28 del presente mes.
Visitar esta muestra, además de un disfrute, puede servir de inspiración a muchas personas si aún no han encontrado un camino para ser felices. Su propio camino.

Carmen Juncos y ricardo Sossa
Redactores y editores jefes
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Fuentes: Wikipedia, www.gaiashare.com

Fotos: 



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