Siany Villalobos Argüello

Siany Villalobos Argüello

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Martes 26 Diciembre, 2017

LA TOMA DE DECISIONES

Nos encontramos al filo del año 2017 y en vísperas de iniciar el año 2018, razón que nos debe llenar de ilusión y motivar para fijar nuevas metas que nos impacten positivamente en el nuevo año.

Muchas personas se encontrarán repasando los objetivos que se fijaron el año anterior, algunos muy repetitivos por cierto…, entre ellos: el próximo año haré ejercicio; dieta y rebajaré varios kilos, mientras que otros (as) dirigirán sus metas en proyectos de ahorros, adquisición de vivienda o vehículo, contraer matrimonio, planificar un embarazo, plan de estudios o un nuevo trabajo.

No importa lo que usted establezca como prioridad, lo importante es su deseo de superación, no interesa si es la misma intención de años anteriores, si la cumplió o no, adelante; siguen existiendo las oportunidades y con buenos propósitos vale la pena continuar realizando el esfuerzo. Es fundamental no perder la esperanza, reconocer que se tienen la fuerza y la voluntad para alcanzarlas.

Tomar decisiones no es un asunto sencillo, aun cuando se toman todos los días, algunas son intrascendentes, como las del diario vivir, por ejemplo: tomar la decisión de levantarse temprano o tarde; desayunar a una hora determinada, entre muchas más rutinas de la vida cotidiana; sin embargo, existen otras que por el contrario son trascendentales, porque causan un mayor impacto en la vida de la persona y generan responsabilidades, por ejemplo: el matrimonio o asumir una deuda para adquirir una vivienda, entre otras.

Tomar decisiones es parte del proceso de desarrollo y maduración personal, toda decisión tiene consecuencias en la vida, de ahí la importancia de enfrentarlas con responsabilidad y conocimiento.

Cada vez que se toma una decisión se asumen riesgos; por tal razón es importante buscar la información necesaria, considerar las características personales y saber sobrellevar las consecuencias que se emanan de ella.

Las características personales son primordiales considerando los valores, actitudes, intereses, aptitudes, limitaciones, aspiraciones, tomando en cuenta el entorno en que se desenvuelve: la sociedad, la familia y los amigos (as).

Tomar decisiones valiosas requiere destrezas que se adquieren a través del tiempo, del aprendizaje de las experiencias y de las circunstancias de la misma vida.

Iniciemos 2018, con nuevas metas y retos, tomemos los riegos para avanzar, pero hagámoslo de manera informada, evitemos el estado de confort que nos pone techo y limita la superación personal, pero no dejemos de lado considerar nuestras capacidades, habilidades y destrezas. FELIZ AÑO NUEVO…