La Selección no tiene sorpresa
Bryan Oviedo llegó poco a los predios de Adolfo Machado, porque antes tuvo que saltarse el muro de Armando Cooper. Archivo/La República
Enviar

Presentar una sorpresa en la formación de un equipo, en el caso específico de la Selección Nacional, no es alinear a Johnny Acosta de centro delantero, o a Keylor Navas de volante central. ¡No!

Tampoco es estarle dando vueltas a la formación habitual, porque en los grandes equipos del mundo, usualmente entran a la alineación estelar mínimo ocho o nueve de los mismos. En el mejor equipo del planeta en este momento, el Real Madrid, su técnico Zinadine Zidane plantó en la cancha en la recta final de la Champions a Navas, Varane, Ramos, Marcelo, Casemiro, Kross, Modric, Isco, Cristiano y Benzema, diez piezas básicas y prácticamente inamovibles. Solo el lateral Carvajal, por lesión, dio espacio a otros futbolistas.

Entonces, no se trata de que Oscar Ramírez le de un golpe de estado a su formación habitual, pero, si ya los periodistas deportivos del barrio nos sabemos de memoria la formación estelar y cómo va a jugar Costa Rica...¿solo imagínense el manjar para los técnicos rivales?.

Hemos comentado y analizado en varias oportunidades, lo peligroso que le puede resultar a la Selección Nacional  presentar un equipo previsible, porque a pesar del éxito de nuestro fútbol en el Mundial de Brasil, el cuerpo técnico de la Tricolor no suma en su nómina, futbolistas fantasiosos o desequilibrantes -con excepción de Joel Campbell que ni siquiera es titular-,  capaces solitos de darle vuelta o sellar un partido. Joel lo logró ante los Estados Unidos (4-0).

Costa Rica forma con los mismos y juega siempre igual, de manera que para Hernán “Bolillo” Gómez, que es un estratega con colmillo, no le fue complicado bloquear la maquinaria local, ordenando movimientos tácticos que fueron minando el desenvolvimiento de Bryan Ruiz y compañeros, al punto de dejarlos en blanco.

El primer punto fue bloquear la salida de los latelares criollos que son muy rápidos; si Cristian Gamboa es Carl Lewis, el carrilero canalero Luis Ovalle resultó ser Usain Bolt. Dos expresos frente a  frente, choque de cohetes y ventaja para el Canal. A Bryan Oviedo, una de nuestras mejores figuras esa noche, lo frenó otro jugador rápido y liviano como Armando Cooper, tirado por el “Bolillo” al costado derecho de la cintura, para que Adolfo Machado su lateral derecho se dedicara a otras funciones, una, no descuidar a Kendall Waston en la “bola muerta”, que para Costa Rica resultó cadavérica, pues no se aprovechó un solo tiro libre o de esquina, por la ansiedad y precipitación que mostró el grupo.

Para el capitán panameño Román Torres y su socio atrás Fidel Escobar fue un pastel tragarse entre los dos al solitario Johan Venegas. En el cierre la vieron más fea con el binomio Campbell-Ureña.

Y Panamá tuvo dos soldados tácticos brillantes en la cintura, sus volantes centrales, Aníbal Godoy (20), jugadorazo y nuestro conocido Gabriel “Gavilán” Gómez, un seis pulmones en la cancha, que tuvo para liquidar el partido, pero que hizo un trabajo físico encomiable, envidiable para bloquear las escasas ideas que trataron de generar Bolaños, Celso y Ruiz en mitad de cancha.

Entonces, con una formación maniatada por el rival, la Selección Nacional previsible y sin imaginación, fue pieza no digamos fácil del equipo canalero, pero si controlable y fue por eso que el 0-0 se hizo gigante y cumplió con los propósitos de Hernán Darío Gómez de pescar alguito en el Estadio Nacional sede de la que a Panamá se le hizo costumbre regresar con las manos vacías.

Mañana frente a Trinidad y Tobago, urge que Oscar Ramírez saque máss conejitos de su sombrero.

 

Sorpresas tácticas

Movimientos que podrían inquietar a los trinitarios

1.-Machillo podría experimentar con línea de cuatro para dar espacio a otro atacante

2.-David Guzmán puede ser la pareja de Celso como volante central

3.-Johan Venegas o Rónald Matarrita adelantado, deberían sustituir a Cristian Bolaños

4.- Joel Campbell y Marco Ureña debe entrar como titulares; igual un rostro nuevo como el de Colindres podría sorprender.

 

 



Ver comentarios