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Miércoles 10 Diciembre, 2008

La pobreza y la desigualdad


Nos debe llamar a reflexión la situación de la pobreza en el mundo y la desigualdad social, que día con día incrementa la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen.
Me llama la atención que el grupo de los G-8, es decir los ocho países más ricos del mundo manejan más del 50% del PIB.
Asimismo, en relación con la reciente crisis financiera que afecta a Estados Unidos, es interesante lo que indicó Bernie Sanders, senador de ese país, “Decimos que no tenemos dinero para acabar con la pobreza, que es imposible. Pero de repente ¡anda!, sí que tenemos $700 mil millones para salvar de la quiebra a Wall Street”.
La desigualdad social es una situación que provoca que no todos los ciudadanos de una misma sociedad, país o comunidad tengan iguales derechos, obligaciones o bienes.
El término desigualdad social se refiere a una situación socioeconómica, no necesariamente jurídica. Las percepciones son obviamente distintas, dependiendo ello del punto de vista de carácter filosófico, ideo-político y religioso. En general, se considera que la desigualdad social es la distribución desigual entre los grupos y clases sociales, sexos y razas de una sociedad nacional, de ingresos y consumo de alimentos, propiedad, derecho al trabajo, acceso a los servicios básicos, poder político, movilidad social, estatus.
Siendo la distribución desigual, el resultado es que hay quienes tienen más y quienes tienen menos. En lo esencial, el problema de la desigualdad existe y es un desafío permanente para los hombres, los pueblos y los sistemas socio-económicos vigentes.
En el tercer mundo la mayoría de la población es pobre; y un cuarto de la población de los países altamente industrializados está comprendida en una situación de pobreza.
Es relevante destacar que no obstante que la economía crece, no hay correlación positiva en términos de distribución del ingreso, por lo que el progreso en materia de crecimiento económico, es decir del Producto Interno Bruto durante los últimos años solo en forma marginal ha llegado a los más humildes de la población, los pobres.
En el caso de Costa Rica, no obstante que en 2006 y 2007 el crecimiento del PIB fue superior al 5%, nos debe preocupar pero especialmente ocuparnos que aunque en 2007 hubo una disminución de la pobreza, para 2008 se espera que se vuelva a incrementar, aunado a que la brecha entre los que más tienen y los más desprotegidos o pobres se ha venido incrementando. Se determina también un estancamiento y en algunos casos deterioro en los servicios de educación y salud, que viene a tener mayor incidencia en la calidad de vida de los costarricenses de clase media y baja, ya que en el pasado los niveles alcanzados en educación y salud nos diferenciaban de los países centroamericanos, y eran un gran soporte de la paz social que ha tenido el país por muchos años.
Se deben realizar esfuerzos por parte del Estado, y la empresa privada mediante los programas de responsabilidad social empresarial, para enfrentar con estrategias que sean sostenibles en el mediano y largo plazo esos flagelos que son la pobreza y la desigualdad social.

Lic. Bernal Monge Pacheco
Consultor externo