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Lunes, 19 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


La asamblea del PAC

Arturo Jofré [email protected] | Viernes 06 marzo, 2009


La asamblea del PAC

Arturo Jofré

Si uno repasa la historia política de Costa Rica en el último medio siglo, se encuentra con innumerables partidos que desaparecieron sin haber logrado consolidarse como una opción madura y sostenida. En América Latina, por otra parte, han desaparecido partidos tradicionales fuertes y han dado paso a nuevas opciones. Varios de estos partidos tradicionales no fueron desplazados, se suicidaron. En Costa Rica se han ido estructurando nuevas opciones con representación significativa en el Congreso, como el PAC y el Movimiento Libertario. Me referiré al primero, el cual mañana reúne a su asamblea para definir las reglas de la competencia presidencial.
El PAC ha logrado transformarse en corto tiempo en una alternativa real frente a la política tradicional. Todavía le falta la “prueba de ácido”: gobernar, para lo cual deberá primero convencer a la ciudadanía para que le dé el pase.
El PAC ha enfrentado serias crisis internas, la más grave se dio con el grupo legislativo anterior, el cual se partió en dos y demostró que el partido tenía que madurar. Ya en esta legislatura se ha visto mucho más compacto y, estemos de acuerdo o no con sus decisiones, lo cierto es que ha desarrollado un control que en toda democracia es imprescindible.

El PAC ha defendido a ultranza las medidas que eliminan casi todo tipo de gastos de representación, de uso de vehículos, etcétera, de las autoridades públicas. También ha insistido en eliminar las redes de favores personales en la gestión pública, producto del nepotismo, del compadrazgo político, etc. Esos planteamientos han tenido eco en una importante parte de la población, no porque con ello se resuelvan los problemas nacionales, sino por salud pública. Si buscamos dinero en grande lo encontraremos en el despilfarro histórico de miles de millones de colones, sea por negligencia, mala gestión, entrabamientos u otras enfermedades.

A diferencia de Liberación que ha gobernado muchas veces y sus cuadros ya son conocidos, el PAC es todavía un interrogante que necesita ser mucho más explícito. Uno de los factores positivos que tiene esta “pugna” interna es que habrá propuestas que se entrelazan y que se diferencian, veremos si son lo suficientemente fuertes como para cautivar al frío elector. Una atractiva maqueta de edificio, con los cimientos sólidos de probidad que el PAC ha ido cultivando, es el gran desafío que tiene hacia delante.

La democracia necesita de alternativas y por eso la relevancia de las nuevas opciones políticas. Liberación es un movimiento fuerte, pero el verdadero contrincante del PAC no es Liberación, sino su propia capacidad para poder llegar al electorado con una propuesta clara y un liderazgo que entusiasme a la gran mayoría de la población. Ya pasaron los tiempos en que los grandes partidos tejían redes inexpugnables en la sociedad, ahora las lealtades se han debilitado.

Mi enfoque no lleva color, solo lleva esperanza en nuestra democracia y su capacidad para enfrentar tantos desafíos.