Kim intenta explotar tensiones entre Estados Unidos y China con un misil
Trump dice que China no ha hecho lo suficiente para mantener a raya a Kim Jong-un. Bloomberg/La República
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Cuando Kim Jong Un dio la orden para lo que Corea del Norte denomina su primera prueba exitosa con un misil balístico intercontinental, sabía que iba a levantar polvareda en Washington y Pekín.

Incluso pudo haber programado el lanzamiento del misil, que Pyongyang llamó Hwasong-14, para lograr un efecto máximo, antes del feriado del 4 de julio en Estados Unidos, y perturbar una reunión prevista entre el presidente Donald Trump y su contraparte china Xi Jinping en la cumbre del G-20 en Alemania esta semana.

Cualquiera sea su motivación, la prueba del martes --que sigue a una serie de lanzamientos de misiles en los últimos meses-- demuestra que Kim no se arredra por las sanciones internacionales, las amenazas de Trump contra él ni la presión de China. En realidad, está acelerando sus esfuerzos para adquirir un mayor poder de disuasión nuclear, y el premio máximo sería un misil que pueda llevar una cabeza nuclear a la parte continental de EE.UU.

Eso demuestra lo difícil que será reprimirlo mientras explota las diferencias entre las dos mayores economías del mundo sobre cómo manejar a su régimen. Trump dice que China no ha hecho lo suficiente para mantener a raya a Kim, mientras que el embajador de Pekín ante las Naciones Unidas advirtió esta semana que las "consecuencias serían desastrosas" si Washington y Pyongyang no reanudan las conversaciones.

"La importancia del lanzamiento radica en prolongar el juego, pero no en cambiar el juego", dijo Yang Xiyu, un exnegociador chino en las conversaciones entre seis partes sobre el programa nuclear de Corea del Norte. "Ahora sabemos que Corea del Norte ha entrado en una confrontación maratónica con la comunidad internacional", dijo Yang, investigador principal del Instituto de Estudios Internacionales de China. 

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