Jiménez enfrenta primer ataque
A mediados de abril Melvin Jiménez fue designado por Luis Guillermo Solís como ministro de la Presidencia. Sin embargo, su cargo está en peligro por su condición de obispo luterano. Gerson Vargas/La República
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Opositores quieren excluirlo al presentar un recurso ante Sala IV

Jiménez enfrenta primer ataque

Dirigentes católicos cuestionan supuesta discriminación política

Ni ha asumido, y Melvin Jiménez, mano derecha del presidente electo Luis Guillermo Solís, ya enfrenta serios problemas para mantenerse en el cargo.
Esto, porque su condición de obispo luterano y Ministro de la Presidencia está siendo cuestionada por dirigentes católicos ante la Sala Constitucional.

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El recurso de amparo fue interpuesto por el abogado Álvaro Orozco, quien considera que de permitirse la permanencia de Jiménez en el Poder Ejecutivo, esto sería motivo de discriminación política por motivos religiosos.
Bajo esa premisa, pide a los magistrados que garanticen a los sacerdotes ser parte del Gobierno o, por el contrario, prohibir que cualquier persona con este tipo de vínculos religiosos sea parte del Poder Ejecutivo, sin importar si es católico o protestante.
“Se está violentando el artículo que garantiza la igualdad entre todos los ciudadanos. En la ley está claro que un ministro de Estado debe ser del estado seglar, y si los magistrados permiten que Jiménez se quede en el cargo, habría discriminación por motivos religiosos”, argumentó Orozco, quien además es director del Movimiento Familia y Vida, que aglutina a varios grupos católicos.
El reclamo está en fase de admisibilidad desde el 23 de abril anterior y si los magistrados lo acogen, la permanencia de Jiménez en el Ejecutivo estaría en vilo entre uno y tres meses, tiempo que duraría la Sala IV en definir una postura sobre el tema.
Sobre este tema se trató de obtener la versión de Jiménez, pero al cierre de edición no devolvió los mensajes dejados en su teléfono celular.
En días pasados, el mismo mandatario electo defendió a su Ministro de la Presidencia, aduciendo que el artículo que prohíbe la presencia de religiosos en el Ejecutivo, se refiere únicamente a aquellos que profesan la religión católica y no a los protestantes.
No obstante, esa opinión ya ha sido objetada por considerarla inconstitucional por terceras personas.
“La Constitución establece y prohíbe que una persona que sirva como ministro religioso, de cualquier denominación o religión, sea católica, evangélica, luterana, episcopal, musulmana, hebrea, no puede desempeñar el cargo de ministro de Gobierno. La Constitución no dice exclusivamente que sea católica. Si el presidente Solís se mantiene en esa posición, viola la Constitución, contra lo que procedería una acción de inconstitucionalidad, en defensa de la Constitución misma y del orden constitucional contra su primer decreto de nombramiento de ministros”, indicó Vladimir de la Cruz, analista y columnista de LA REPÚBLICA.
En las últimas semanas, Jiménez ha asumido un rol preponderante en el Gobierno venidero, pues se ha mantenido negociando con los diputados de oposición los puestos en el directorio legislativo.
Por otra parte, ha colaborado muy de cerca con Solís, en el nombramiento de los nuevos ministros.

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

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