Enviar
CINE
Jane Fonda vuelve al cine… en condiciones


Después de su más que decepcionante regreso a la pantalla grande en 2005 con “Monster-in-Law”, donde hacía de comparsa de Jennifer López, Jane Fonda vuelve como la gran actriz que siempre fue en la producción francesa “Et si on vivait tous ensemble”, en la que reivindica una vejez digna.
Activista política, pionera del aerobic, empresaria millonaria, mito sexual y actriz de amplios registros dramáticos, Fonda había tenido más de siete vidas en 1986, cuando tras una gran interpretación en “The Morning After”, de Sidney Lumet, sugirió que su carrera en el cine se había acabado.
Con ese filme recibía su sétima nominación al Oscar en 18 años, estatuilla que había conseguido en dos ocasiones (con “The Return” y “Klute”), y con aquella decisión dejaba huérfano al celuloide de uno de sus rostros más vibrantes y expresivos.
Todavía estrenaría dos películas más —“Old Gringo” y “Stanley & Iris”—, pero su boda en 1991 con el magnate audiovisual Ted Turner redondeó ese retiro dorado que le permitió dedicarse a causas humanitarias y pasearse solo de vez en cuando por la alfombra roja de los Oscar. Cuando se divorciaron en 2001, se volvieron a oír ilusionantes campanas de regreso que no se confirmaron hasta 2005.
Pero ahora, a sus 74 años, con una madurez envidiable, Jane Fonda parece que por fin ha recuperado la forma y el fondo. En “¿Y si vivimos todos juntos?”, dirigida por Stéphane Robelin, apuesta precisamente por un envejecer digno junto a Geraldine Chaplin y Guy Vedos.
Hablando un espléndido francés, Fonda interpreta a Jeanne, una mujer que, enferma de cáncer y con un marido con principio de Alzheimer, se resiste a acabar sus días en un asilo y monta una comuna de lujo con otros compañeros de generación.
Enérgica y sutil en su interpretación, Fonda desempolva esa mirada desencantada pero dispuesta a seguir adelante y que la convirtió en una mujer con personalidad de armas tomar.

Madrid / EFE
Ver comentarios