INVU echó a andar Reglamento de Renovación Urbana
“Nuestro objetivo es seguir renovando y fortaleciendo a la institución para beneficio de los costarricenses”, comentó Sonia Montero, presidenta ejecutiva del INVU. Gerson Vargas/La República.
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El Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) echó a andar de manera oficial el nuevo Reglamento de Renovación Urbana, una vez publicado en el diario oficial La Gaceta, tras más de dos años de planificación y mejoras.

Fijar las normas necesarias para rehabilitar, remodelar o regenerar espacios constructivos en deterioro o bien aquellos que tengan relevancia estratégica para los gobiernos locales, el Estado o un grupo ciudadano es el objetivo de la norma.

Por primera vez se contará con un documento de este tipo, que surge también para respaldar a la Ley de Planificación Urbana.

“Las metas son perfectamente alcanzables y la idea es que sean los ciudadanos los más beneficiados, vamos a renovar las áreas urbanas que tienen alguna necesidad específica y regenerar aquellas que por una u otra razón se han descuidado”, explicó Sonia Montero, presidenta ejecutiva del INVU.

Parte de las metas es hacer más inclusivos los espacios comunes, adaptándolos a las necesidades de los distintos grupos.

El reglamento promoverá la optimización del espacio urbano, el rescate de edificaciones históricas y el paisaje de la ciudad, protegerá los recursos naturales y a largo plazo, daría una mayor accesibilidad al transporte público y a los peatones.

El proyecto no solo contemplará los poblados del Área Metropolitana, pues por concepto, deberá aplicarse en toda cabecera de cantón, es decir su cobertura se extenderá por todo el país.

Anteriormente, ocho municipios contaban con reglamentos relacionados, la mitad de estos pertenecen a Cartago, el resto son Montes de Oca, Goicoechea, Golfito y Osa, sin embargo, estaban desactualizados.

Parte del atractivo del plan de renovación es que está abierto para que las municipalidades propongan iniciativas de espacios comunes que requieren remodelaciones o mejoras y para que puedan decidir si aplican el que tenían o acogen el nuevo.

Lo que deben hacer al presentar sus ideas es contar con una justificación de por qué es necesaria la intervención, un diagnóstico de las necesidades de la zona y los actores que estarán involucrados; así como el presupuesto, el área de acción, certificado de uso de suelo y una propuesta del posible diseño.

“Una vez que se cumplan estos requisitos, la Municipalidad lo debe enviar a su departamento de Urbanismo, que emitirá un criterio positivo o negativo, luego se pasará al INVU y si lo aprueba se lo devolverá al concejo municipal, quien tiene la última palabra”, agregó Montero.

El INVU busca actualizar antes de que termine esta administración, la legislación general de construcciones y el reglamento nacional de fraccionamiento y urbanizaciones, que busca ordenar el uso de suelo; que datan de 1982 y 1983 respectivamente. 

Asimismo tiene en agenda algunos desarrollos inmobiliarios para la población de clase media y jóvenes, enfocados en la erradicación de tugurios.

Sobre el INVU

El Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo se creó por disposición del Gobierno hace más de seis décadas y se ha dedicado al fortalecimiento del sector vivienda.

Fundación: 1954

Presidenta ejecutiva: Sonia Montero

Ingresos en 2016: ¢66,5 mil millones

Servicios principales: Gestión de programas de financiamiento para vivienda, administración y apoyo de proyectos, desarrollos habitacionales, reglamentación urbanística.

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