Inglaterra se queda con el tercer lugar en un juego de 10 goles, donde Francia salvó el honor
Kylian Mbappé anotó doblete y es el máximo goleador del torneo y de los mundiales
Dicen que el partido por el tercer lugar de los mundiales nadie lo quiere jugar y, aunque al principio la regla se cumplió al pie de la letra, Inglaterra y Francia terminaron por ofrecer a los aficionados del fútbol un juego de diez goles.
Al final, Inglaterra se quedó con la victoria con un marcador de 6-4, a la vez que el galo Kylian Mbappé anotó un doblete que le permitió llegar a 10 goles y convertirse en el máximo anotador de este Mundial, a la espera de que el argentino Lionel Messi, que lleva 8 goles, juegue este domingo la final frente a España.
Asimismo, Mbappé logró llegar a 22 goles en todas las Copas del Mundo y es oficialmente el máximo anotador de la Copa Mundial de la FIFA. Messi lleva 21.
Al término del primer tiempo, el equipo francés caía goleado 4-0 y todo parecía indicar que el partido había terminado, gracias a los goles de Declan Rice (3 minutos), Ezri Konza (18) y Bukayo Saka (doblete).
Francia llegó tarde al partido. Deschamps hizo cuatro cambios al salir del vestuario para la segunda parte y los suyos parecieron otra selección, pero el marcador ya estaba demasiado abultado.
Mbappé abrió la remontada nada más comenzar la segunda mitad. Olise filtró un gran pase al área para el capitán, que solo tuvo que empujarla.
Posteriormente, Barcola puso el segundo tras recibir un gran pase de Mbappé desde la izquierda y definir de maravilla ante Henderson, luego de marcharse de Quansah para darle emoción al encuentro.
Mbappé cerró la cuenta con el tercero, producto de una gran jugada combinada entre los tres delanteros. Con ese gol sumó diez en este Mundial y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 22 tantos.
Con un 4-3 parcial para ese momento, el juego subía de emociones, pero un gol más de Saka, para completar su triplete con un penal para Inglaterra, quedó finalmente sellado al minuto 90. Los últimos goles fueron producto de un juego abierto de ida y vuelta.
Al final, los ingleses lograron el tercer puesto, lo que significa su mejor participación desde que fueron campeones hace más de 60 años.