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Firmas locales ofrecen soluciones informáticas que cuestan hasta un 80% menos que programas tradicionales
Ingenio tico lucha contra gigantes del software
• Grandes marcas apelan a facilitar la legalización del software para mantener usuarios
• Un 60% de las computadoras en el país utiliza programas sin licencia

Daniel Chacón
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Las empresas locales dedicadas al desarrollo de software y soluciones informáticas para las compañías vislumbran una batalla titánica: luchar contra los gigantes mundiales del software, ofreciendo costos menores.
El precio de las licencias de los programas tradicionales constituye una limitante para que algunas empresas operen legalmente; ello es aprovechado por las firmas especializadas nacionales, que están lanzando soluciones de bajo presupuesto.
La mayoría de las actividades productivas requieren únicamente lo básico para trabajar: un procesador de texto, hoja de cálculo y administrador de correo electrónico. La opción más popular es el Linux para el sistema operativo, y el OpenOffice para el resto de las aplicaciones.
Estos programas son gratuitos, y las desarrolladoras costarricenses toman su ganancia al asesorar a los empleados de las compañías para que aprendan a utilizar estas aplicaciones.
Este proceso puede reducir en un 80% el presupuesto de las empresas en este rubro, pudiendo estas así reinvertir el resto del dinero en mejorar los servidores, o simplemente generar un ahorro.
“Cada vez más personas se abren a conocer los sistemas libres. Actualmente, hay versiones más amigables de Linux, por ejemplo, que son fáciles de instalar y tienen las mismas características. Quizá visualmente no sean tan llamativas, pero sí llenan las necesidades productivas”, garantizó Manuel Congosto, director general de Y2K Web Solutions.
Por eso los gigantes en el software no pueden presionar más a los usuarios para que paguen las licencias porque, de reprimirlos, generarían una desbandada a este tipo de programas gratuitos. Además, ya todo está inventado y son pocas las innovaciones en procesadores de texto o en hojas de cálculo que ofrece un programa con licencia respecto a uno libre.
Este proceso viene acompañado por una asesoría y las desarrolladoras de software diseñan programas “a la medida” para administrar procesos como por ejemplo los contables. De esa forma, los dineros destinados a la infraestructura informática se quedan en el país, agrega Ignacio Castro, presidente de IT Innovation Group.
A pesar de los beneficios, la tendencia aún es incipiente y son relativamente pocas las empresas que adoptan políticas para migrar a software gratuito.
No obstante, existe un número creciente de empresas que se dedican tanto al desarrollo de software libre, como de programas con licencia. “Es una mezcla de tecnología y de modelo de negocio”, destacó Alexander Mora, presidente de la Cámara de Tecnologías de la Información y Comunicación (CAMTIC).
El detonante para que la curiosidad se incremente está en manos de las mismas gigantes del software; cuanto más presionen a sus clientes por el pago de licencias onerosas, más usuarios experimentarán con las alternativas, consideró José Pablo Rodríguez, gerente general de Avantek Software.
“Es un tema de capacitación y mercado. Si este se arriesga, o incluso el Gobierno, surgirán más empresas con interés. Antes usar esas herramientas era complicado, pero actualmente son más amigables”, puntualizó.
Un caso interesante como modelo a seguir sería el desarrollado en Brasil, donde el Gobierno tomó la decisión de trabajar con software gratuito y se ahorró poco más de $16 millones en licencias. Eso motivó posteriormente a las empresas a experimentar y obtuvieron buenos resultados.
En el país, en algún momento se consideró la propuesta de migrar hacia software libre dentro del plan de Gobierno Digital, pero no prosperó. Hubo falta de interés para discutirlo en el Congreso, nunca fue convocado a sesiones extraordinarias para integrarse a la promesa de Gobierno Digital.
El hecho de que el 60% del software en uso no esté debidamente licenciado en el país generó pérdidas por $24 millones en 2009 a los propietarios de dichos programas.
Respecto a la relación costo-beneficio, esos propietarios destacan que la posibilidad de actualizaciones y facilidades de uso, acompañados por promociones para mejorar precios, son parte de los esfuerzos por reducir la barrera del costo para licenciar los programas, dijo Rogelio Fernández, representante para el país de la Business Software Alliance, organización encargada de velar por los intereses de las gigantes informáticas.
En este momento, realizan una campaña de concientización entre más de 3 mil empresarios, para explicar los beneficios que conlleva utilizar programas con las debidas licencias.


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