Claudio Alpízar

Claudio Alpízar

Enviar
Lunes 1 Septiembre, 2014

Informe o “tanque” de oxígeno.

En el informe de los primeros “100 días” le escuchamos al presidente Luis Guillermo Solís un discurso que debió emitir el 8 de mayo en la toma de posesión de la Presidencia. Este fue mucho más articulado, con más datos y vehemencia que el pronunciado aquel día, por cierto, bastante flojo, de poquísimas luces sobre el horizonte que se avizoraba, lleno de simbolismos.
En el discurso del pasado jueves —día 113—, el PAC reconoce taxativamente que no conocía el país. Que requirió más de tres meses para ubicarse. Un curso intensivo que le ocupo en un diagnóstico —que en campaña dijo tener— y en “aceitar” su gabinete, que también en campaña vendieron como el mejor.


El discurso se sustentó en dos vértices: corrupción y cambio. El primero con la intención de generar empatía y consentimiento ciudadano, con un tema que repugna a la gran mayoría y que se le acredita a la clase política. Por su parte el segundo, el cambio, es el intento por resucitar un concepto que en campaña les acompañó y que en poco más de 100 días perdió lucidez y fuerza, las percepciones dicen que no hay nada diferente.
El informe sirve para que los ciudadanos le den “agua” al Presidente para que empiece a carburar. Obliga a los grupos de presión a entrar en unas semanas de mesura para no perder credibilidad. Al menos por otros tres meses tendrá el beneficio de la duda. Pero el Presidente no debe olvidar que en seis meses de ejercicio se asume toda la responsabilidad de las “chambonadas”, más si la inercia de su equipo sostiene el statu quo sin variaciones sensibles.
Los partidos que más ayudaron al Presidente Solís a zafarse del error de oficializar innecesariamente un informe de 100 días en el Parlamento, fueron el PLN y el Movimiento Libertario. Sin duda, hábil fue quien le recomendó al Presidente zafarse elegantemente de ese error al menor condicionamiento de esas agrupaciones; y buscar un auditorio que pudiera controlar en invitados, tonalidades de discurso, aplausos y empático con la ciudadanía. A este error estratégico, de estos dos partidos, le deberá el PAC el tanque de oxígeno para iniciar un gobierno de 45 meses y no de 48, como correspondía.
Además, no comprendieron los diversos sectores que se les permitiría hacer preguntas, pero el espectáculo no sería para ellos, sino para una masa de ciudadanos que sin tener más información que la transmitida por terceros, estarían dispuestos a oxigenar al Presidente, quien en su discurso dijo: “esta noche diré como haremos el cambio”, lo que quedó debiendo. Además, con la “inocencia” de un niño de cinco años pidió que le dejasen gobernar, manera solapada de facturar culpa a opositores y “paquianos”.
Ya no habrá informes de 150 ni de 200 días, el próximo será de 365 días, el 01 de mayo de 2015. Tampoco debe olvidar el Presidente la premisa de Confucio: “Gobernar es rectificar” y menos la de J. F. Kennedy: “Gobernar es decidir”, lo que está sobre cualquier diálogo estéril que sostenga.
De lo que fue un error —Informe 100 días— provecho sacó el Presidente, ante la inoperancia de fracciones legislativas, que queriendo jugar ajedrez, demostraron que tan solo tablero o chapitas han aprendido a jugar.

Claudio Alpízar Otoya, Politólogo.