Incluya un perro como asistente y diversifique su carrera
Un grupo multidisciplinario de expertos certificados por Bocalan, ente de referencia a nivel internacional, es el que se encargará de impartir las lecciones. Esteban Monge/La República
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Un perro puede convertirse en el compañero de trabajo de educadores, terapeutas físicos, enfermeras, psicopedagogos, veterinarios y otros profesionales que deseen diversificar su carrera con un técnico asistido con animales.

Este estudio universitario es único en el país y se impartirá por primera vez mediante la fundación Dejando Huella y la universidad La Salle.

Los graduados adquirirán el conocimiento de un experto y técnico en terapia asistida por animales, lo que les servirá para dar tratamiento a quienes necesiten sus servicios, la cual, debido a la variedad de sectores tiene muchos usos.

“Mediante la terapia asistida con perros se puede tratar personas con autismo, trastornos esquizoafectivos, parálisis cerebral. Se ha comprobado que con la mascota las personas bajan sus niveles de estrés, de ansiedad, se les disminuye su frecuencia cardiaca, mejora su respiración”, ejemplificó Andrea Jiménez, vocera de Dejando Huella.

La vinculación de las personas con los perros también ayuda a fomentar en parte la comunicación en adultos mayores.

“En poblaciones con alzhéimer, quienes tienen estadios avanzados empiezan a perder el vocabulario, entonces se estimula algo que tal vez con una psicóloga no le interesa. Lo mismo ocurre en la parte social; por ejemplo, adultos de la tercera edad que se encuentran en un asilo aislados, hemos visto cómo viene el perro y se levantan y empiezan a jugar”, añadió Jiménez.

Otro ejemplo del uso de las mascotas en terapia es para quienes tienen depresión o necesitan trabajar la autoestima. Se pide a quien tiene el problema, que ayude al profesional a entrenar al asistente canino. Al ver que el animal hace caso empieza a mejorar su confianza.

Por otra parte, quienes egresen de este técnico universitario aprenderán el criterio de selección, socialización y las bases sólidas de adiestramiento que les servirán para poder entrenar a su perro compañero de terapia.

El curso tiene un año de duración y cada cuatrimestre tiene un costo de unos ¢400 mil.

Las lecciones comenzarán en agosto.


Canes con experiencia


Los perros que se emplean en este curso ya cuentan con experiencia. Destacan visitas al Hospital San Vicente de Paúl de Heredia, Hospital Nacional Psiquiátrico, al albergue del Hospital del Trauma del INS, también en asilos de ancianos.

Son asistentes ideales para:

Más información: 8839-6993 u 8996-1444

 

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