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Lunes, 19 de noviembre de 2018



CANDILEJAS


Ilusiones a caballo

Carmen Juncos [email protected] | Sábado 27 diciembre, 2014



Ilusiones a caballo

En otros países también existen desfiles de caballistas, pero al tradicional de cada 26 de diciembre en Costa Rica le llamamos Tope.

¿Sabe usted por qué le decimos ese nombre a esta tradición que tiene ya más de 100 años de antigüedad?

Todo comenzó porque los ganaderos de aquella época que traían al país sus reses en barcos, se iban desde San José hasta Puntarenas a caballo para toparlas. Así le llamaban popularmente al hecho de ir a recoger su ganado al puerto.

Más adelante llegó un momento en que ya no había ganado que ir a recoger, pero sí caballistas deseosos de mostrar sus hermosos y valiosos caballos y su destreza al desfilar con ellos.

Además, desde épocas coloniales se sabe de grupos de caballistas que acompañaban a las procesiones religiosas y después fueron grupos de laicos los que organizaban cabalgatas para desfiles en el campo o en la ciudad.

Tener caballos dignos de participar en esos desfiles, era y es actualmente algo costoso. Si se trata de uno Iberoamericano, cuesta más que un caballo Criollo costarricense y, más aún, que éste, si hablamos de un Pura Raza español, por ejemplo.

Si algunas personas pagan sumas altas por adquirir automóviles de lujo, de ciertas marcas, otras destinan esas sumas también a un caballo de raza que cuidan y montan durante todo el año exhibiéndolo con orgullo cada mes de diciembre en el Tope, una cabalgata que atraviesa  importantes calles de la ciudad y reúne gentíos para verla.

Los caballos lucen brillantes crines y los caballistas un destacado vestuario especial para la ocasión.

Algunos de los festejos de fin de año en Costa Rica tienen sus raíces en la cultura y la tradición de este país, como el Tope, aunque se hayan modificado en alguna medida con el paso del tiempo.

Otros en cambio, son costumbres de hace pocos años, traídas de otros países, que la gente disfruta pero no provienen de nuestra tradición cultural.

La influencia de costumbres provenientes de otras culturas empieza a echar raíces en la sociedad costarricense. Debido a tales influencias, cambian incluso los gustos de las personas.

Rescatar del olvido, conservar y actualizar la cultura propia sin que pierda autenticidad, es un importante reto que tiene Costa Rica.

La mayoría de los países en el mundo hacen esto – hoy más que nunca- para distinguirse. No hacerlo podría borrarnos bastante del mapa, en una época en que la globalización tiende a homogeneizar.

Insertar en la modernidad los mejores rasgos de la cultura nacional, materiales o intangibles nos hará sentir bien y quienes nos visitan del extranjero verán aquello que nos distingue.

¿Cómo diferenciar nuestro Tope, del resto de desfiles de caballistas que puede haber en el mundo?

Una de las condiciones es mantener un atuendo nuestro, tradicional y propio de esa fiesta. Pero también recordar que su origen se debió a la producción, al trabajo.

Esto siempre nos enaltecerá como pueblo, que al desarrollar sus vocaciones en la vida, aprende a amarlas y transformarlas en fuente de diversión.

El trabajo y la dedicación de los caballistas a lo largo del año, tiene su máxima expresión el día del Tope en nuestras fiestas de fin de año. Es el evento cumbre de los amantes de la hípica como actividad recreativa, quienes acompañan la información en su página www.detope.com con hermosa música de villancicos interpretados en marimba.

 

Editores jefes: Carmen Juncos y Ricardo Sossa / [email protected][email protected]