Macarena Barahona

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Sábado 4 Octubre, 2008

Cantera
Héroe de la Soberana

Macarena Barahona

Madrid- Motivado por cívicas razones, presenta a la Asamblea Legislativa, el diputado Alexander Mora, para su trámite respectivo, la declaratoria de Héroe Nacional para nuestro ex presidente Juan Mora Porras, el cual ha sido uno de nuestros pocos ex presidentes fusilados por intentar recuperar el poder ilegítimamente arrebatado, por lo que fue en su día el Ejercito Nacional de Costa Rica.
No sé si esta iniciativa logrará superar esos tenebrosos caminos de lo que llamamos corriente legislativa y superar las siempre negativas que rodean el fantasma de don Juanito, o más bien, las culpas colectivas sobre su asesinato y además, la soberbia política de un grupo poderoso, con los cortesanos de siempre, que insiste en negar —cualidad tiquísima y atávica— la honra y el valor de nuestro líder político.


No sé si una declaración oficial se convierta también en el plan que algunos han leído de nuestros acontecimientos históricos, que consiste, como el caso de Juan Santamaría, que al convertirlo en Héroe se quiso borrar de un plumazo la participación popular y al convertirlo en símbolo oficial, la clase gobernada pierde en su conciencia política y es ultrajada cívicamente, además, de su realidad física.
Si a don Juanito lo declaran héroe, nuestros diputados actuales o futuros ¿se podrá valorar que este acto intenta limpiar la conciencia de ese magnicidio por parte del Estado, o un resarcir de su aún potente halo de irreverente contra el imperio, o se logrará así invisibilizar acaso su poderoso recuerdo para las clases trabajadores y con espíritu soberano e independiente?
¿Logrará una declaratoria formal, poner en un sitio del discurso político postmoderno y elemental, que ha poseído a nuestra clase política, algo del civismo, del coraje y la dignidad, que ya por si tenemos acuñada en la sombra fantasmal de don Juanito?
Su homicidio de estado, más que su fallido intento de volver al poder, su liderazgo en las batallas contra el final del esclavismo y el vasallaje americano, su voz de hombre orgullosamente centroamericano, libre y soberano, que repercutió como líder hispanoamericano en el continente y en las naciones europeas mas importantes, sus acciones de progreso y desarrollo para una sociedad recién independizada, ante una Europa monárquica y en constante conflicto, hombre de espíritu avanzado; sus ideas y tesón, sus convicciones y valores profundos, es, lo que le cobraron con su muerte.
En nuestra conciencia cívica, en nuestra esencia de identidad como costarricense, don Juanito no fue una víctima de una trama de palacio, don Juanito se ha convertido en las generaciones de generaciones en un ejemplo de ser, un ejemplo de ciudadano costarricense que no tiembla ni duda con sus obligaciones y en su destino histórico.
Se declare como Héroe Nacional por diputados, pues ojalá. Sin embargo, hace muchos años que los y las costarricenses lo hemos declarado Héroe de la soberana y la dignidad nacional, con todos los otros compatriotas asesinados con él.