Herediano pegó primero
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Herediano pegó primero
Cartaginés duró tres minutos y perdió invicto en casa

Durante todo el Torneo de Invierno, el Cartaginés no perdió un solo partido en el “Fello” Meza, pero siempre hay una primera vez y decidió hacerlo en el momento más inoportuno.
Ayer los brumosos cayeron dos goles por uno en el juego de ida de una de las semifinales contra el Herediano, y ahora quedó contra las cuerdas para el partido de vuelta en el Rosabal Cordero, que deben ganar por dos goles de diferencia para sobrevivir.

Herediano pegó primero y con su victoria se sirvió en bandeja el pasaporte a la final, donde enfrentará al vencedor de la otra semifinal entre Alajuelense y Saprissa.
El partido tuvo un principio de ensueño para los brumosos; en su primera ofensiva abrieron el marcador cuando Enéas Da Conceicao picó por la izquierda y sirvió muy bien a Pablo Brenes, que encaró a Daniel Cambronero; Pablo tiró desviado pero tuvo la suerte que “su remate” fue a dar a los pies de Randall “Chiqui” Brenes, quien recepcionó, midió y con frialdad mandó la pelota a los cordeles, pegada al segundo palo.
¡Estalló el “Fello” Meza repleto de brumosos!
Pero eso fue todo, demasiado poco ante un oponente cargado de talento en todas sus líneas, que incluso se dio el lujo de sentar a su máxima estrella, Pepe Cancela, por aquello de la difícil cancha (dijo Jafet Soto).
El anfitrión no aprovechó su momento, su instante mágico para tratar de dar otro golpe letal con un segundo gol que hubiera marcado diferencias, y en un santiamén ya el Herediano tenía el marcador equilibrado.
Un tiro de esquina en el minuto 17, cobrado por José Luis Cordero, fue mal medido por el portero Luis Torres, quien en lugar de despejarlo de puños quiso atraparlo y de sus guantes le robó la bola el ariete Olman Vargas, que la empujó a la red. Error garrafal del joven portero, que a pesar de lo temprano del juego, hundió mental y anímicamente a sus compañeros, que ya no se levantaron más.
El segundo gol del Herediano pocos minutos después fue gestado por el empuje de Anderson Andrade, que se fue de contraataque por la franja derecha, se aprovechó de un despiste en la marca de Héctor Hidalgo y “cuchareó” la bola a la entrada de José Luis Cordero, a quien solo le bastó dar un puntazo para meterla en la red.
En un dos por tres, el Herediano le había dado la vuelta al marcador y, a partir de ese momento, todos los traumas, temores y frustraciones que carga la leal afición cartaginesa inundó de brumas el “Fello” Meza, que ya no despertó más.
El entorno se llenó de negativismo, los fanáticos del Cartaginés callaron y tácticamente Jafet Soto pasó a controlar el partido, ante la desesperación que le fue entrando a su colega Johnny Chávez, quien hizo movimientos en la cintura con los ingresos de Jiménez, Lezcano y Sánchez, que poco o nada resolvieron.
Cartaginés se adueñó de la pelota todo el segundo tiempo, dominó las acciones pero no las controló, y fue el Herediano el que marcó la cancha y el territorio con la suficiente solvencia para que ese 2-1 nunca se le desacomodara.
Es más, después que Herediano metió el segundo, su rival solo tuvo una ocasión de gol, brillantemente parada por Daniel Cambronero, ante remate de Pablo Brenes.

Gaetano Pandolfo
[email protected]lica.net


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