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Se ha “charraleado” el empleo público y un buen funcionario es un bicho raro, dice sindicalista
“Hemos institucionalizado la mediocridad”: Albino Vargas
Despilfarro y duplicidad es vergonzante en el Estado

El desorden imperante en el empleo público ha “charraleado” el sistema de contratación en el Estado. La afirmación no fue dada por un defensor del neoliberalismo, sino por Albino Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (Anep).
El líder del principal grupo gremial del país apunta a los mandos políticos de las instituciones públicas en el despilfarro de consultorías y planillas duplicadas.

¿Se ha perdido la vocación de servicio público?

En este país hay empleados públicos de primera, de segunda, de tercera y hasta de cuarta categoría. Hay desmoralización. Las consultorías representaron una bofetada a profesionales de carrera que se habían preparado, pero les pusieron una planilla paralela que gana hasta cuatro veces más.

¿Cree que hay abusos con recursos públicos?

Claro, hay abusos de los jerarcas que acuden a las consultorías para ayudar a sus amigotes.

¿El gasto público es razonable?

Tenemos el despilfarro más vergonzante y ofensivo, y entidades en la miseria más absoluta. Lo de Aresep, publicado por LA REPUBLICA, es una barbaridad, ahí hay una Aresepcita adentro. Es eso que llaman el Centro para el desarrollo de la regulación, es lo más absurdo del mundo.

¿Cómo se explican los gastos excesivos en salarios?

En el sector público ocurrió a lo largo de los últimos gobiernos un soberano desorden reivindicativo salarial impresionante. ¿Cómo llegamos hasta aquí? Por clientelismo electoral, por ausencia de planificación, de visión de país, el poder de ciertos gremios y porque no hicimos las correcciones necesarias del sistema tributario.

¿Qué pasó con el sistema salarial público?

En algunos casos, nosotros hemos institucionalizado la mediocridad y el buen funcionario, el de verdadera vocación de servicio público es visto como bicho raro. Hay una ausencia de política de recursos humanos, de visión estratégica, de mejorar la productividad y medir la calidad de los servicios se ha obviado. Se han burocratizado, se han charraleado como decimos popularmente.

¿Estaría de acuerdo en pasar a convenciones colectivas de resultados, en vez de beneficios?

Recuerde que el universo sindical es enorme y la Anep es una sola parte. Pero efectivamente faltan sistemas que resalten el resultado de un funcionario verdaderamente dedicado a su trabajo, versus uno que opte por la mediocridad de su cargo. Falta eso, no se ha diseñado, ni establecido.

Es que desde afuera se ve...

Yo sé lo que ustedes ven y es lo mismo que nosotros observamos. Es un desastre el desarrollo del sistema del aparato público.

Y gastos, gastos y gastos.

Hay mucho despilfarro, por ejemplo lo de la Trocha es ofensivo, si uno lo contrasta con las necesidades sociales de las señoras que llevan sus niños a los Cen Cinai.

Oscar Rodríguez
[email protected]
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