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Aunque la presión se ejerce sin que haya concluido el mandato de Laura Chinchilla (le falta un mes), Luis Guillermo Solís tiene claro que el costo de la electricidad es uno de los grandes problemas que heredó y que tiene que enfrentar. El mandatario electo muestra voluntad para analizar costos de producción


Hay voluntad para bajar la luz

La luz, la energía, la necesitamos todos y a todos nos perjudica el alza en el costo de este servicio.
Hoy parece que esta situación llega a un punto en el que los empresarios le piden al nuevo presidente, recién electo, que tome con urgencia una serie de medidas, que detallan en un listado, lo que probablemente mejoraría las cosas.
Por otro lado, y aunque la presión se ejerce sin que haya concluido el mandato de Laura Chinchilla (le falta un mes), Luis Guillermo Solís tiene claro que ese es apenas uno de los grandes problemas que heredó y que tiene que enfrentar y que la solución pasa por abarcar también al resto de la población.
Pareciera no obstante que la prudencia que mostró durante toda la campaña política le sigue acompañando. Asegura que entrará a buscar soluciones al problema y que cuenta con la gente capaz de encontrar los mejores caminos, pero aplica lo del dicho aquel de “despacio que tengo prisa”.
Se ha comprometido a gobernar para todos y eso no es fácil. Lo más fácil es satisfacer a un solo grupo de habitantes, pero la solución, como sabemos, ha de alcanzar a todas las esferas de la población para evitar conflictos en el país.
Mientras más desgaste haya en atender conflictos, menos energía y tiempo utilizados en generar soluciones.
Más aún si llegar a la solución, como sería en este caso, lograr un menor costo de las facturas eléctricas, involucra a diversos factores.
Será necesario probablemente estudiarlos, uno por uno, para ver dónde se producen los mayores costos de producción de la luz e intentar bajarlos, más allá de la coyuntura de la temporada sin lluvias, a punto casi de concluir, y que comprensiblemente eleva esos costos al generar electricidad mediante quema de bunker importado.
Este procedimiento, el de analizar cada factor, toma más tiempo. Pero al final permite informar de manera clara y bien documentada, el porqué de las medidas que finalmente se adopten.
La buena comunicación, podría ayudar mucho a la administración entrante. Pero para comunicar bien es necesario contar con cifras, datos y cualquier insumo que facilite la comprensión de las circunstancias que generaron un problema y la forma de mitigarlo o solucionarlo, según de lo que se trate.

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