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Entidad sigue los pasos del Scotiabank
Grupo BAC se deshace de offshore en Bahamas

• Nueva reglamentación de Sugef que rige este mes apura a los bancos a deshacerse de financieras domiciliadas en el exterior

• Entidades como BCT y Promérica aún mantienen financieras fueras del país

Wilmer Murillo
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El Grupo Financiero BAC San José anunció que se desvinculará operativamente de su operación offshore.
La misma decisión adoptó la semana pasada el Scotiabank y ambas decisiones se habrían ejecutado de cara al nuevo reglamento de grupos financieros que entrará a regir el 18 de diciembre próximo.
A través de un hecho relevante BAC informó que la corporación tenedora BAC Credomatic S.A., sociedad controladora del Grupo BAC Credomatic de Costa Rica, acordó vender a BAC Internacional Bank Inc. de Panamá, holding del Grupo BAC Credomatic a nivel centroamericano, las acciones que tiene esta empresa en Bahamas Bank Limited.
Esta última empresa está constituida en las Islas Bahamas y representa el 25% de las acciones de dicho banco.
El valor de venta de las acciones será por una suma equivalente al 25% del patrimonio de BAC Bahamas Bank Ltd., al 30 de noviembre de 2008, monto que no se dio a conocer.
“Con el nuevo reglamento de grupos financieros que entra a regir el 18 de diciembre decidimos vender BAC Bahamas del Grupo financiero costarricense a nuestra empresa madre en Panamá, BAC International Bank y desvincular operativamente BAC Bahamas de todas las empresas del Grupo Financiero costarricense como lo solicitaron el Banco Central, la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) y el Consejo Nacional del Sistema Financiero (Conassif)”, explicó Gerardo Corrales, vicepresidente del Grupo.
La desvinculación también se da en el caso de Scotiabank, dijo por su parte Luis Liberman, gerente general.
“En nuestro caso la venta significa que Transamerica Bank pasa a ser ahora propiedad de BNS International y no será administrada ni responde al Grupo Financiero de Costa Rica”.
Constituida, organizada y existente de conformidad con las leyes de Bahamas, Transamerica Bank and Trust Co. Limited tenía hasta ahora cédula jurídica costarricense.
La venta de esta operación se hizo por un monto de $39 millones.
Banco de Nova Scotia International es una compañía tenedora de acciones de subsidiarias de Scotiabank en varios países; no es un banco offshore”, explicó Liberman.
Luego de la decisión de estos dos entes financieros, quedan con grupos offshore el Banco BCT y Banca Promérica.
Los reguladores costarricenses tienen entre sus mayores desafíos en el entorno actual la supervisión consolidada de las operaciones de los grupos financieros.
Tal como se esperaba antes de finalizar 2008, los bancos internacionales que tienen operaciones en varios países del istmo deberían abrir sus libros a los supervisores.
El logro de la supervisión de los grupos ha contado con el apoyo y guía del Fondo Monetario Internacional (FMI), que recomienda en varios de sus informes la inspección regional.
Hasta ahora, la Sugef solo puede supervisar a los bancos locales y al grupo como un todo, pero no se le permitía ver sus empresas subsidiarias individualmente, entre ellas, los bancos offshore.
Todos los países centroamericanos ante la llegada de los megabancos han tomado acciones para uniformar la normativa de supervisión. La diferente legislación regional sobre banca, sin embargo, ha sido hasta ahora un escollo para ese objetivo.
Es por ello que por ahora se ha ido a la búsqueda de entendimientos o acuerdos entre las superintendencias para compartir información.
La Superintendencia costarricense pertenece al Consejo Centroamericano de Superintendentes Bancarios.
Desde 2004 se ha venido trabajando con las superintendencias bancarias de la región centroamericana y República Dominicana para lograr una mejor coordinación de los esfuerzos de supervisión, en especial de los grupos financieros internacionales que operan en más de un país de la región.
En el caso de la banca que opera en los distintos países, se planea ejecutar inspecciones dirigidas, de acuerdo con los objetivos de cada uno de los organismos reguladores.
La mejora en la regulación avanza hacia un mayor control de los bancos offshore, a los cuales se les está comenzando a requerir mayor información.
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