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Google, detrás del GPS humano

Invirtió más de $1.000 millones en el servicio de mapas sociales Wize, antes de que sea una amenaza

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Receta para hacer una fórmula exitosa en el mundo digital. Coloque en un recipiente, en partes iguales, una dosis de servicio de mapas digitales y otra de red social colaborativa. Agréguele una buena marca detrás, financiación, publicidad. Y lárguela nomás al mercado. El éxito debería estar garantizado.
Seguramente algo como esto deben haber pensado en las oficinas centrales de Google cuando decidieron pagar más de $1.000 millones por el naciente servicio de cartografía colaborativa Wize. En la jugada a billetera abierta, Google les ganó la pulseada a otros pesos pesados que iban por el mismo bocado, entre ellos Facebook y Apple.
Y la movida tiene sentido. Google es, claramente, uno de los líderes en el mundo digital y en el negocio de la publicidad online. Con el buscador atrae a millones de usuarios. Pero sus directivos saben que no pueden bajar la guardia, y por eso siempre están pensando en nuevos servicios que complementen y potencien al buscador, o que al menos eviten que pequeñas y prometedoras startups se transformen en una amenaza.
Con el advenimiento de la movilidad y el uso intensivo de dispositivos digitales con GPS, los mapas están adquiriendo una centralidad indudable. Estos servicios son cada vez más usados y valorados por los consumidores.
A esto se les suma la explosión de las redes sociales y del contenido colaborativo, en el que se inscribe Wize. Precisamente, el principal atractivo de la aplicación creada por emprendedores israelíes es que permite a los usuarios anticiparse a los posibles problemas del tránsito, a partir de la información —en tiempo real—que ellos mismos van cargando desde sus teléfonos celulares.
Ningún proyecto de recolección de información cartográfica en tiempo real había tenido tanto éxito, por el enorme costo que significa conseguir y procesar la información, que ahora los usuarios entregan en forma colaborativa.
Allí radica el éxito de Wize: quienes cargan la información, en todo momento, son los mismos conductores de autos, que informan al resto de la comunidad cuando se encuentran con un problema vial. El teléfono hace el resto: mediante el GPS da las coordenadas e indica la velocidad a que se está moviendo el tránsito. La aplicación ya tiene unos 50 millones de usuarios en el mundo, y no para de crecer.
Como consecuencia de esta adquisición, Google Maps pretende integrar la comunidad de conductores de autos a su servicio de mapas. Así, estaría avanzando en tres objetivos en forma simultánea: potenciaría a Maps, evitaría la amenaza de una Wize independiente o en control de la competencia y, en tercer lugar, potenciaría al sistema operativo para celulares Android, de Google. Habrá que ver cuál es la reacción de la comunidad de Wize ante la “intromisión” de un gigante corporativo como Google.
En el comunicado en el que anuncia la adquisición, Google dice que trabajará cerca de la “vibrante comunidad de Wize”. Es que nada de esto sería posible sin esas personas: las que comparten lo que pasa con su auto, pero a los 1.000 millones ni siquiera los ven pasar.


Por Ricardo Braginski
[email protected]
Desde Buenos Aires, Argentina

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