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Google ahora hace equilibrio

Presentó el primer celular tras la compra de Motorola. Deberá competir y, al mismo tiempo, cuidar a sus rivales

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Hace dos años y medio nos desayunábamos con la noticia de que Google había adquirido la división de celulares de Motorola por $12.500 millones. Motorola ya venía desbarrancando en el mercado de la telefonía celular y a Google siempre le faltó la pata del hardware. Parecía la combinación ideal. Ahora, ¿qué teléfono podría surgir de la mezcla?
La respuesta empezó a conocerse la semana pasada, cuando Motorola presentó el muy esperado Moto X, el primer celular desarrollado desde cero por los especialistas de ambas compañías.
De la presentación, lo que queda claro es que Motorola sale a competirles directamente a los pesos pesados del mercado: a Apple, por su iPhone, y a Samsung, por su línea Galaxy. Pero lo hará con otras armas a las tradicionales: no buscará tener el mejor hardware ni impresionar con la cantidad de núcleos y la velocidad de los procesadores, sino que buscará llegar a la gente a través de funciones novedosas y la personalización del equipo.
“OK, Google, ahora” habrá que decirle al Moto X, para que este “despierte” y “preste atención”. A continuación, una simple orden verbal hará que el celular consulte el pronóstico del tiempo, realice una llamada, diga cómo llegar a un lugar de la ciudad, o realice cualquier otra indicación que uno le haga. El Moto X solo responde a la voz de su dueño.
Todo esto es posible gracias a la combinación entre un sensor y una un chip especial de Qualcomm que esconde en su interior. El mismo sistema que utilizan los anteojos Google Glass, y que logra que ese dispositivo también esté siempre “a la espera” de que el dueño les hable.
Pero hay más. Al igual que Galaxy S4, el Moto X responde a ciertos gestos del usuario. Por ejemplo, es posible activar la cámara sacudiendo el equipo. Y para disparar cada toma bastará con tocar cualquier sector de la pantalla: la lente hace foco en el punto de la imagen que se haya presionado. Y quien olvide el teléfono en casa o en el auto podrá ver quién lo llamó y responder SMS desde una computadora, a través del navegador Chrome.
La otra gran novedad que introducen Motorola y Google es la personalización del dispositivo. Quien lo compre en Estados Unidos, podrá optar por unos 2 mil colores y texturas distintas para la carcasa. ¿Cuál es el secreto? Como decidieron ensamblarlo en Estados Unidos (en Texas), podrán entregarlo según la variante elegida en apenas cuatro días. En América Latina difícilmente se pueda mantener este esquema.
Motorola y Google compiten a partir de la sencillez del equipo y la “inteligencia” puesta en las nuevas funciones y características. Esto hace que el equipo sea bastante asequible: se venderá a solo $199.
Con el Moto X, Google se recibe de equilibrista: mientras compite junto a Motorola en el mercado de los smartphones, también deberá preservar su alianza estratégica con Samsung y otros tantos fabricantes que usan su sistema operativo Android. Google busca diferenciarse, ganar con Motorola, pero sin afectar al resto del ecosistema Android. Veremos si lo logra.

Por Ricardo Braginski
[email protected]
Desde Buenos Aires, Argentina

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