Google revisa normas de anuncios tras escándalo ligado a YouTube
Foto Bloomberg.
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Google está dando a sus anunciantes más control sobre la publicidad en internet después de que algunas marcas suspendieran el gasto en el Reino Unido por preocupaciones sobre contenido ofensivo.

La división de Alphabet también amplió su definición de discurso de incitación al odio en sus normas de publicidad, para incluir nuevos grupos protegidos, tales como refugiados, y lenguaje incendiario sobre género y orientación sexual. Las nuevas políticas se aplican al servicio de video por internet de YouTube y a la amplia red de Google que ofrece anuncios en toda la web.

"Sabemos que los anunciantes no quieren que sus avisos estén al lado de contenido que no coincide con sus valores. Por ello, a partir de hoy, adoptamos una postura más dura sobre el contenido de odio, ofensivo y despectivo", escribió Philipp Schindler, director de negocios de Google, en un blog en el cual anunció los cambios el lunes por la noche.

Con estas medidas el gigante de las búsquedas en internet quiere hacer frente a las críticas de que no ha hecho lo suficiente para limitar el discurso de incitación al odio, pero también empujan más a Google al centro de un acalorado debate público sobre la censura y las ideologías políticas.

Las nuevas normas marcan un giro brusco para Google, que históricamente ha observado en gran medida su posición de anfitrión neutral de fuentes externas de contenido en línea. Sin embargo, conforme la compañía ha capturado una mayor cuota de la publicidad digital —e intenta aumentar sus ingresos con anuncios de televisión— la crítica de su postura ha crecido. Esto llegó a un punto crítico en los últimos días después de que el periódico The Times, de Londres, informó que los anuncios de marcas prestigiosas en el Reino Unido se veían junto con videos que fomentaban el terrorismo o el antisemitismo. Varios vendedores retiraron sus anuncios de las propiedades de Google en el país en respuesta a ello.

Los cambios de Google dan a los anunciantes dos nuevas facultades clave. El primero introduce un ajuste predeterminado para aquellos que comienzan una campaña de marketing. Cuando se inscriben, Google excluirá automáticamente los sitios web y los videos considerados "potencialmente cuestionables".

La segunda característica ofrece un control más minucioso sobre el sitio donde los anunciantes publican avisos: las empresas ahora pueden seleccionar o excluir determinadas palabras clave, temas (como "política") o sitios web. Anteriormente esto se estableció para cada campaña, mientras que ahora se aplica a todas las campañas de anunciantes específicos.

Con cada uno de estos ajustes, Google espera dar a los anunciantes más responsabilidad sobre dónde aparecen sus anuncios por internet. El avance de la publicación de anuncios automatizada o programada ha complicado este proceso. Por supuesto, Google, el anunciante digital más grande del mundo, ha sido uno de los mayores beneficiarios de esta tendencia.

Asimismo, Google está brindando más salvaguardas a los anunciantes frente a las cuentas de video basura en YouTube, a la vez que aumenta el personal para velar por sus normas de contenido publicitario.

La decisión más drástica de Google, sin embargo, implica el discurso por internet. Su política de anuncios anterior era bastante estándar, restringiendo material que contuviera acoso o incitase a la violencia contra grupos por identidad racial, religiosa o sexual. Google lo ha ampliado a grupos de individuos "vulnerables" y a los refugiados. Asimismo, la compañía dijo que está ampliando qué declaraciones considera incendiarias, al incluir discurso que define como humillante y degradante para grupos en particular. Eso incluye frases como "las mujeres no deben estudiar matemáticas" y "los derechos de los homosexuales nos han hecho más tontos".

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