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Este año el ICE inaugurará tres plantas eléctricas cuya construcción tiene años de rezago
Gigante eléctrico vuelve a respirar
Proyectos, que suman 370 megavatios, alejan por ahora la amenaza de apagones

El gigante eléctrico centroamericano vuelve a dar señales de vida, luego de un largo periodo de estar dormido.
Con el encendido de turbinas de tres nuevos proyectos eléctricos este año, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) alejará, por ahora, la amenaza de apagones.
Sería la primera vez desde la crisis eléctrica de 2007 en que el país tendrá energía suficiente para atender, con recursos propios, la demanda en la estación seca.
Para enfrentar los últimos tres veranos debió recurrir al alquiler de dos plantas térmicas para garantizar el suministro.
Con los 370 megavatios de capacidad energética, los tres nuevos proyectos superarán con creces el faltante de 200 megavatios que arrastraba el país.
El avance de la agenda eléctrica se logró luego de que el ICE desenredara varios nudos que habían entorpecido el desarrollo programado de los proyectos.
También ayudó la eliminación, durante la segunda administración de Oscar Arias, de las limitaciones de inversión que le habían impuesto al Instituto los presidentes que gobernaron entre 1998 y 2006.
Solo en los planes eléctricos que se inaugurarán este año se invertirán casi $1 mil millones, provenientes de diversas fuentes de financiamiento como créditos con bancos de desarrollo y titularización.
La apertura de nuevos parques eléctricos beneficiará a los usuarios, sobre todo en la reducción del costo de la energía, pues se está apostando por recursos más baratos.
En cambio las plantas térmicas que alquiló el ICE generaron un fuerte aumento en la factura eléctrica, pues producían el kilovatio hora al costo más caro del país, al operar a base de diésel.
Fue precisamente la planta térmica Garabito, que entró a operar totalmente este mes, la que le devolvió la calma al Instituto.
Paradójicamente este proyecto fue el que provocó la crisis eléctrica en 2007, ya que al no entrar a operar en 2006 como se tenía previsto provocó la escasez en el siguiente verano.
Disputas financieras, la rescisión en dos ocasiones del contrato y la modificación del diseño y modelo de financiamiento del proyecto fueron parte de los deslices que postergaron esta obra por cinco años.
Ahora con los 200 megavatios de capacidad de producción, Garabito desplaza a Angostura que produce 177 megavatios— como la principal planta eléctrica del país.
Incluso su entrada en operación le permitió al ICE devolver la planta térmica de Barranca que había alquilado de forma emergente para enfrentar los últimos tres veranos.
La siguiente planta que empezará producción será la hidroeléctrica Pirrís, en la zona de los Santos; lo hará a partir de julio de este año con una producción de 134 megavatios.
Esa energía es suficiente para atender unos 160 mil hogares.
Este complejo también se vio envuelto en demoras primero por problemas financieros y posteriormente por los daños que le ocasionó la tormenta tropical Alma durante su construcción.
Entre las ventajas de Pirrís está que al contar con un embalse como el de Cachí permitirá almacenar agua de la estación lluviosa a la seca para producir electricidad. Además es la energía más barata del mercado.
Para noviembre está programada la inauguración del tercero de los desarrollos eléctricos. Consiste en Pailas, planta que opera por el vapor de agua que se extrae de las entrañas de la tierra.
Mediante esa técnica se pondrán a disposición de los abonados eléctricos del grupo ICE otros 50 megavatios.
Esta planta de energía se construye en el parque nacional Rincón de la Vieja, precisamente en las faldas del volcán que tiene ese mismo nombre.
La construcción de nuevas plantas traería además de la garantía de suministro eléctrico en todo el país, un alivio al aumento de precio de la electricidad pues se recurrió a recursos más baratos.
Aunque para Garabito se insistió en la producción térmica, a pesar del malestar de algunos sectores, esta vez se apostó por emplear búnker como fuente de calor, el cual, por ser un material más barato que el diésel, reduce a la mitad el costo del kilovatio en relación con el resto de las plantas de ese tipo.
En proporción el kilovatio hora promedio actual de las plantas térmicas es de $0,44, en cambio en Garabito costará $0,22.
Pirrís, que operará con agua como fuentes de energía producirá el kilovatio hora a unos $0,13, a pesar de que el costo del proyecto encareció por los tropiezos que sufrió. En el caso de Pailas, esta planta producirá el kilovatio a unos $0,045.



Danny Canales
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