Enviar
Georgia y Rusia intercambian acusaciones

Retirada rusa de territorio georgiano levanta polémica en comunidad internacional


Tiflis y Moscú
EFE

Las autoridades de Georgia denunciaron ayer que Rusia, pese a sus declaraciones de que retira sus tropas, amplía en la práctica las zonas de ocupación, mientras el mando ruso acusó a Tiflis de no haber renunciado a sus planes de resolver por la fuerza el conflicto de Osetia del Sur.
“La ocupación de Georgia continúa”, declaró a Efe Nató Chikovani, subdirectora del Departamento de Información de la Cancillería georgiana.
La portavoz diplomática fue categórica: “Oímos palabras de retirada, pero en realidad las tropas rusas ocupan nuevas y nuevas instalaciones”.
La cadena de televisión Rustavi-2 mostró ayer imágenes de soldados rusos cavando trincheras junto a un cruce de carreteras y vías férreas en las afueras del puerto de Poti, en el mar Negro.
“El hecho de que se fortifiquen en diversas ciudades, y esto se ve en el caso de Poti, muestra claramente que los rusos no tienen planes de salir de Georgia”, dijo a Efe el portavoz del Ministerio del Interior georgiano, Shotá Utiashvili.
Las tropas rusas mantenían ayer el control de la estr
atégica ciudad de Gori, a 70 kilómetros al noroeste de Tiflis, pero retiraron cuatro puestos de control, según Rustavi-2.
Vladímir Vardzelashvili, delegado del Gobierno en Gori, dijo a esa cadena que los carros blindados que se encontraban en los puestos de control levantados por el mando ruso se concentran en los suburbios norte de la ciudad, en dirección a la región separatista de Osetia del Sur, situada a una distancia de 25 kilómetros.
Vardzelashvili indicó que las tropas rusas dinamitaron las instalaciones de la base militar de reservistas de Osiauri, a unos 20 kilómetros al oeste de Gori.
El canal de televisión mostró también imágenes de una columna militar rusa que llegó anoche a las afueras de la ciudad de Shachjere, a unos 20 kilómetros al oeste de la frontera administrativa con Osetia del Sur.
La columna, integrada por diecinueve blindados y seis camiones con efectivos, no entró en la localidad, donde funciona un centro de adiestramiento de infantería de montaña, creado con ayuda de Francia.
En Moscú, mientras, el jefe adjunto del Estado Mayor General de las Armadas de Rusia, Anatoli Nogovitsin, afirmó que el Gobierno de Georgia no ha renunciado a una solución militar al conflicto con Osetia del Sur.
“La parte georgiana continúa la reagrupación y el restablecimiento de la capacidad combativa de sus tropas”, dijo el general ruso en una rueda de prensa transmitida en directo por la radio.
Nogovitsin subrayó que las autoridades georgianas llevan a cabo “esfuerzos enérgicos” para restablecer la capacidad de combate de sus Fuerzas Armadas y
, “a juzgar por todo, la dirección política de Georgia no tiene intención de renunciar a sus planes de agresión”, recalcó el general.
Al ser preguntado por las posibles consecuencias de la creación de un comité Georgia-OTAN, advirtió de que el apoyo de la Alianza Atlántica a Tiflis puede llevar a los dirigentes georgianos a lanzar una nueva agresión.
Los países de la OTAN acordaron la víspera endurecer su postura frente a Moscú y destacaron que las relaciones entre las dos partes no pueden seguir como hasta ahora, tras la actuación de Rusia en el conflicto de Georgia.
“La acción militar de Rusia ha sido desproporcionada y contraria a su papel de mantenimiento de la paz, así como incompatible con los principios de la resolución pacífica de conflictos”, señalaron los ministros de Asuntos Exteriores aliados en su comunicado final.
El líder del Partido Comunista de Rusia (PCR), Guennadi Ziugánov, hizo ayer un llamamiento a reconocer la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.
Ver comentarios