Bruno Stagno

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Lunes 19 Diciembre, 2011


Fuentes de la conducta nicaragüense (I)


En su edición de julio 1947, la revista Foreign Affairs publicó un magistral artículo titulado “Las fuentes de la conducta soviética” escrito por X, un pseudónimo empleado por un diplomático americano entonces acreditado ante la Unión Soviética, George F. Kennan. Aunque han transcurrido varias décadas desde su publicación, y las relaciones de Guerra Fría entre los Estados Unidos y la Unión Soviética no parecen guardar, a primera vista, ningún parecido con las relaciones pasadas, presentes o futuras entre Costa Rica y Nicaragua, el diagnóstico de Kennan es sorprendentemente actual para lidiar con nuestro vecino más incómodo.
A continuación citaré textualmente del artículo en mención (traducido del inglés), simplemente sustituyendo las referencias a la Unión Soviética o al socialismo con Nicaragua y a los Estados Unidos o al capitalismo con Costa Rica:
“Nunca podrá haber de parte de Managua ningún convencimiento sincero en cuanto a la comunidad de objetivos entre Nicaragua y Costa Rica. Managua debe invariablemente asumir que los objetivos de Costa Rica son antagónicos con los de Nicaragua… Si Nicaragua ocasionalmente firma documentos que parecen indicar lo opuesto, esto debe verse como una maniobra táctica permisible para lidiar con el enemigo y debe tomarse en el espíritu de caveat emptor.”
“…De ahí provienen muchos de los fenómenos perturbadores que encontramos en la conducta de la política exterior de Nicaragua: el secretismo, la ausencia de transparencia, la duplicidad, la suspicacia y la naturaleza inamistosa de sus propósitos. Estos fenómenos perdurarán a futuro, aunque pueden darse variaciones en intensidad y énfasis. Cuando hay algo que Nicaragua desea de nosotros, uno o más de estos ademanes desaparece temporalmente, y cuando eso sucede siempre habrá costarricenses que se apresuran a vaticinar que los nicaragüenses han cambiado”.
“…Pero estas maniobras tácticas no deben hacernos perder el rumbo. Estas características en la conducta de Nicaragua —como los postulados de los cuales emanan—, son inherentes a la naturaleza interna del poder político en Nicaragua, y estarán con nosotros, en el primer plano o en el trasfondo, mientras no cambie la naturaleza interna del poder político en Nicaragua… Específicamente, el hecho que sus líderes tienen libertad para postular, con fines tácticos, cualquier tesis útil a la causa actual y a exigir la fiel e irracional aceptación de esa tesis por todos los miembros de su clase política. Esto quiere decir que la verdad no es una constante, sino, para todos los fines y propósitos, una creación de los líderes nicaragüenses. Puede variar de semana a semana, de mes a mes… no emana de la realidad objetiva”.
En una próxima entrega abordaré la necesidad de adoptar una política de Estado de contención contra Nicaragua. Mucho podemos aprender de Kennan, el padre intelectual del containment, y de los desaciertos de quienes aplicaron erróneamente sus ideas.

Bruno Stagno Ugarte