Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 12 Abril, 2011


Ferrocarril, una estrategia económica


En el gobierno del presidente Figueres Olsen se tomó la decisión de cerrar el servicio de ferrocarril. El Ejecutivo no tenía fondos suficientes para seguir subsidiando el servicio. He oído a muchos decir que fue una decisión heroica y sabia y a muchos otros criticarla. Hoy pocos son los que tienen todos los elementos para juzgar si fue o no una decisión correcta, lo cierto es que en aquel entonces este servicio era un tubo abierto de salida de efectivo para el Ejecutivo. Los volúmenes de carga de aquel entonces y el precio del petróleo de hoy son otros.
Muchos de nosotros hemos oído, como oír llover, que del total de importaciones de combustible del país más del 60% es para el servicio de carga terrestre. No de pasajeros, de carga.
En estos días y con mucha razón, estamos escuchando a varios funcionarios públicos buscar una forma para reducir esa importación. Una de ellas es ampliar la política de restricción de placas, otras el “car pooling”, la generación de energía 100% renovable, entre muchas otras. Estoy segura que todas ellas serán una gran ayuda, pero ninguna con el impacto que tendría la construcción y reactivación del ferrocarril de carga, esta vez, eléctrico.
Ustedes se preguntarán ¿cómo puedo decir que reactivar el ferrocarril de carga podría ser una política monetaria? ¿Que tiene esto que ver con la inflación, con la tasa de interés y con el tipo de cambio? Pues bien, al reducir la importación de combustible tendría un efecto directo en la reducción del gasto del Estado, esto implica una reducción automática en el déficit fiscal (mayor que la nueva propuesta de ley tributaria). Al tener una menor necesidad de flujo de efectivo para pagar a otros países este gasto y reducir del déficit, el gobierno tendría que emitir menos bonos en el mercado bursátil, reduciendo así la presión al alza en las tasas de interés.
Costa Rica tiene hoy una de las mayores tasas de interés de la región, lo cual incentiva por su premio por invertir en colones, capitales extranjeros especulativos entre otros en invertir en bonos del estado. Capitales que no están generando empleo directo, y por lo que el tipo de cambio hoy en día se sigue revaluando. ¡Mmmm! Pensemos un poco más y ¡seamos prácticos! ¿Usted realmente cree que nuestra moneda se está fortaleciendo en comparación con el dólar porque nuestra economía está mejor? ¿O es un efecto especulativo de dineros o más bien monedas?
Volviendo al tema de la reactivación del ferrocarril, ¿no le gustaría a usted tener menos trailers en San José, en Heredia, en Alajuela y en general en nuestras carreteras? ¿No será mas barato para el mantenimiento de las carreteras? (seguimos reduciendo el gasto del estado). ¡Menos accidentes! Menos contaminación, ¡una estrategia mas viable en miras de la política carbono neutral…además!
He mencionado esta política de estado como prioritaria, en mi humilde opinión y sigo recibiendo de algunos financistas y economistas, la frase de que ¡eso no es rentable! Claro, si seguimos haciendo los números tomando en cuenta únicamente la inversión en el ferrocarril (nuevas máquinas, mejoramiento en la vía férrea y línea de transmisión eléctrica) versus tarifa de transporte, lo más seguro es que tengan razón. Pero lo que sí sé, es que en un proyecto como este, ¡¡también se deben tomar en cuenta todos los demás costos!!
¡Imagínense tomar en cuenta además la reducción en tiempos y la mejora en las tarifas de transportes, solo por la reducción del consumo de combustible vía tráiler a eléctrica vía ferrocarril!! La primera la pagamos a otros países y la segunda la producimos nosotros.
El papel aguanta lo que le pongan, si quieren seguir pensando que el ferrocarril es una estrategia de infraestructura no viable. En mi opinión es y debe ser una estrategia nacional de competitividad, pero en especial de política monetaria. Mucho más efectiva que cualquier otra medida implementada hasta ahora.
Claro, estamos seguros que de lograr convencer a todos de hacerlo, siempre habrá un grupo que diga que no es posible y que ¡no le conviene!
Usted ¿que opina?

Mónica Araya
Presidente CADEXCO