Falta de dinero y desgaste reventaron a Liberación
Haber consumido el presupuesto electoral en la primera ronda, limitó la capacidad de Liberación Nacional para financiar aspectos como signos externos, o incluso la logística para el día de las elecciones. Marco Monge/La República
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Verdiblancos tenían poco dinero

Falta de dinero y desgaste reventaron a Liberación

“Encuestas internas y externas daban pocas posibilidades”, indica exjefe de campaña

En tan solo un mes, el panorama lleno de esperanza que defendían Johnny Araya y su equipo de campaña, se convirtió en un paisaje agreste en el que la maquinaria liberacionista no pudo sobrevivir.

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La falta de dinero, el desgaste de dos gobiernos verdiblancos, así como la realidad que mostraron las encuestas de opinión, terminaron por reventar la posibilidad de un tercer mandato consecutivo del PLN, reconocieron los jerarcas en las tiendas liberacionistas, tras el anuncio del excandidato presidencial.
La decisión de abandonar la contienda se hizo tras un análisis profundo de la realidad política, dijo Antonio Álvarez Desanti, exjefe de la campaña y diputado electo.
“Después de los resultados en primera ronda, queríamos realizar varias mediciones de intención de voto. Hasta esta semana, pudimos comprobar resultados concluyentes que registran una tendencia mayoritaria para rechazar el continuismo del PLN. Don Johnny, que es un estadista, analizó esos resultados y llegó a la conclusión de que era mejor dar por terminada su participación en la contienda para no gastar más dinero”, expresó Álvarez.
La falta de dinero incidió también en la salida de Araya.
Esto, porque los verdiblancos llegaron al tope de su límite de endeudamiento al finalizar la primera ronda y por eso, dependían de tan solo ¢300 millones como parte de donaciones.
Por su parte, su rival del PAC cuenta hasta con ¢2 mil millones.
Otro elemento que jugó en contra de Araya fue el Gobierno de Laura Chinchilla, el cual, es considerado como malo por más de la mitad de los costarricenses.
El propio Araya reconoció en múltiples ocasiones que la administración de Chinchilla no le ayudaba en la intención de voto.
“Trataremos que la gente sepa diferenciar los dos estilos de liderazgos”, indicó Araya en más de una ocasión sobre este tema.
Ayer, pocas personas se atrevían a echarle la culpa directamente a Chinchilla, no obstante, sí recordaron la corrupción que se generó en la Trocha fronteriza, el supuesto mal manejo del conflicto con Nicaragua, el aumento de la desigualdad social y el desempleo.
La salida de Araya de la contienda electoral es una derrota política fuerte para el PLN.
Esto, porque a inicios de la contienda los verdiblancos tenían más de un 30% de apoyo electoral por encima de sus rivales, sin embargo, malas decisiones políticas y el ataque de sus rivales, hicieron que poco a poco empezaran a perder votos.
Pese a que Araya dejó la contienda, el Tribunal Supremo de Elecciones continuará con sus planes para el 6 de abril.
La razón, el Código Electoral prohíbe la renuncia de los candidatos inscritos y por eso, aunque sea una formalidad, el órgano electoral realizará la elección. Para ello, el TSE guardó ¢2,7 mil millones.
Varios días después de las elecciones en primera ronda, algunos dirigentes del PLN; entre ellos, Jorge Sánchez y Juan José Echeverría, indicaron a LA REPÚBLICA que lo mejor era tirar la toalla ante la imposibilidad de ganar las elecciones.

Esteban Arrieta
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@earrietaLR

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