¡Exitosa derrota!
José Guillermo Ortiz fue todo un dolor de caebza para la defensa del D.C. United. TOMADA DE CONCACAF.COM/LA REPÚBLICA
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¡Exitosa derrota!

Alajuelense se instaló en la semifinal de la Liga de Campeones a pesar de perder en Washington

Washington. El mortero que sacó el Johan Venegas después de que Ronald Matarrita le abrió el trecho para el disparo, sentenció la eliminatoria.
El gol del triunfo del D.C. United, un penal que le cometió Johnny Acosta a Steve Birbaun solo sirvió para que el pasaporte de la Liga a las semifinales tuviera un tono menos brillante del que merecía.
Oscar Ramírez dibujó su estrategia y sus discípulos la cumplieron a rajatabla, con mínimos descuidos tácticos.

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Sostener sin esconderse.
Posesión y aseguramiento del balón sin enconcharse.
Total y absoluta concentración.
Cada uno en lo suyo sin volverse loco.
Jugar inteligentemente con el reloj, sin atrincherarse, sin ceder la iniciativa ni las opciones de ataque. El 5-2 en casa daba margen de maniobra, el anfitrión podía descuidarse, dejar boquetes que se podían aprovechar si la Liga se metía en el juego.
Los primeros 35 minutos del partido fueron eso, el D.C. mantuvo dos hombres en punta, Arrieta y Espíndola pero fue su capitán Bosswell quien tuvo en su cabeza dos ocasiones de anotar, rematando desviado con el marco a su disposición.
En la acera de enfrente fue Ariel Rodríguez quien estuvo a punto de sorprender al portero Hamid con remate larguísimo que por poco lo baña. El arquero se lanzó para atrás y desvió al corner. El mismo Ariel le cimbró el poste de mano derecha con un remate billarístico calculado y pensado.
Gran trabajo de sacrificio táctico de Alonso, Venegas y Matarrita en un sube y baja inclaudicable, mientras Ortiz y McDonald impedían que los centrales estadounidenses apoyaran la artillería.
El trabajo táctico de la Liga tuvo un pestañeó que se pagó caro; en el minuto 35  De León soportó la marca de Peralta, centró fuerte y despejó en corto Acosta, justo a las piernas de Jairo Arrieta que cruzó un derechazo al fondo de los cordeles. La Liga no se desarmó y resistió sin apremio el resto de la etapa.
Para la segunda parte el D.C. United probó que no está preparado para grandes gestas; ni siquiera se le fue encima a la Liga y el juego siguió un curso normal que le favorecía a los costarricenses.
Espíndola dejó ir un chance; Birbaun rozó el poste con débil remate de cabeza, pero Ortiz y McDónald estuvieron atentos a las fugas endemoniadas que rompían la retaguardia loca.
El técnico Ben Olsen empezó a mover sus fichas en procura de un segundo gol que los metiera en el partido pero fue todo lo contrario. La Liga armó su ofensiva, la bola fue de pie a pie y fue abierta a la entreala izquierda por donde transitaba Alaonso. Matarrita inteligentemente lo vio en mejor posición y se abrió para que Venegas sacara un trallazo que dobló al portero Hamid.
El empate sentenciaba la serie. No quedaba tiempo para meter cuatro o cinco goles, de manera que esa falta de penal que Espíndola dejó en l red y que por poco rechaza Dexter,  solo sirvió para quitarle un poco de barniz a la brillantez de la clasificación manuda y el gran planteamiento táctico ordenado por el Machillo y cumplido a cabalidad por sus alumnos.
Una de las semifinales de la Liga de Campeones tiene propietarios: Alajuelense e Impact de Montreal.

Gaetano Pandolfo
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