Juan Manuel Villasuso

Enviar
Martes 17 Marzo, 2009

Dialéctica
Excepcional debate sobre la crisis

Juan Manuel Villasuso

La semana pasada se realizó en la Universidad de Costa Rica un evento inusual. Durante cinco días coincidieron en el campus universitario economistas nacionales de distintas escuelas de pensamiento, que presentaron sus visiones sobre la crisis y discutieron sobre las opciones para mitigar sus consecuencias y reactivar el empleo y la producción en el país.
Fue un foro excepcional, no solo por la riqueza de los planteamientos sino también por la variedad de posiciones ideológicas, algo que ahora resulta poco frecuente. Porque así como la sociedad costarricense se ha polarizado, así también los economistas se han distanciado, en razón de sus orientaciones teóricas.
Los espacios de debate han desaparecido y los seminarios, reuniones y simposios se han convertido en actividades donde solo se invita a los que comparten el punto de vista de los organizadores.


Resultó muy estimulante ver en la misma mesa a académicos keynesianos, neoclásicos y monetaristas; escuchar argumentos desde la economía política y la institucional; y percibir un énfasis en la dimensión ética del crecimiento y el desarrollo.
Al menos seis elementos fueron destacados por varios de los expositores en el transcurso de las sesiones.
Primero. La crisis es de naturaleza sistémica, se originó en una burbuja del sector financiero, aunque tiene raíces estructurales más profundas y puede interpretarse desde la perspectiva de los ciclos económicos, que son recurrentes en las economías de mercado. La intervención del Estado resulta ineludible.
Segundo. Los cambios de los últimos años en las estructuras económicas, caracterizados por la autonomización del sector financiero, la mayor especulación en las bolsas y la globalización, le confieren a la actual recesión particularidades que la diferencian de otras anteriores.
Tercero. La crisis económica ha invisibilizado otros problemas que ya se manifestaban con intensidad y que tienen serias implicaciones en el mediano plazo: el petróleo, los alimentos, el agua y el cambio climático, entre otros. Las medidas de coyuntura no deben desconocer la necesidad de políticas de más largo aliento que conduzcan hacia un estilo de desarrollo más equitativo y compatible con el medio ambiente.
Cuarto. La crisis ha impactado a Costa Rica en el sector externo, lo cual era previsible dada la mayor apertura del país. Se manifiesta por un debilitamiento de la demanda efectiva: caída de las exportaciones y turismo; y menor inversión extranjera y remesas. El mercado interno debe contribuir a la reactivación.
Quinto. La reacción del Gobierno ha sido tardía e insuficiente. El Plan Escudo no constituye una respuesta adecuada a la gravedad del problema: objetivos poco claros, ausencia de un cronograma de ejecución, cuantificación poco precisa de recursos y reducida importancia a la generación de empleo.
Sexto. Las políticas del Banco Central se valoran como inconvenientes para la reactivación, en particular el régimen de bandas, calificado como “experimento cambiario” que debe abandonarse. Se insistió en la necesidad de un papel más protagónico del Ministerio de Hacienda respecto a la inversión en infraestructura.
Felicitaciones a la Universidad de Costa Rica y a la Comisión Especial Interdisciplinaria de la Rectoría, que coordinada por el Dr. Manuel María Murillo propuso y organizó este primer foro. Las grabaciones se pueden obtener en Radio Universidad (http://www.radiouniversidad.ucr.ac.cr/static/index.htm).