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Evite comer por estrés
Así como ciertas personas pierden peso al pasar por una situación difícil, otras tienden a aumentarlo a causa del estrés

Melissa González
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El estado de ánimo o las emociones pueden influir en la forma en que las personas comen; se ha demostrado mediante diversos estudios que el estrés por ejemplo puede ser un factor que lleva a comer de más, especialmente alimentos que no favorecen la buena salud.
Así que si usted siente que está “picando” demasiado por esta razón, lo mejor es que tome medidas para no afectar su salud.
“Si bien todos vamos a sufrir de estrés en nuestra vida, la forma en que se reacciona es lo que va a determinar el efecto en el peso. Algunas personas mantienen un estado de ánimo más negativo después de un estímulo estresante, así como mayores elevaciones en su niveles de la hormona cortisol. Debido a los niveles más altos de cortisol, experimentan más apetito, y mayor preferencia por alimentos ricos en carbohidratos y altos en calorías”, comentó la nutricionista Rebeca Hernández.
Se dice que las personas que tienen reacciones emocionales más fuertes son más susceptibles a comer por estrés y por lo tanto a aumentar de peso.
Entre las estrategias que se proponen en el sitio saborysalud.com para luchar contra esto está controlar mentalmente el estrés, por ejemplo no permitiendo que pequeñas cosas generen grandes preocupaciones, además se recomienda buscar alguna forma de relajación como por ejemplo practicar yoga.
También se aconseja tener a mano alimentos que aminoren o neutralicen esta ansiedad, entre ellas las proteínas bajas en grasa, los carbohidratos ricos en fibra, así como frutas y vegetales.
Otro factor importante es contar con apoyo de sus seres queridos, si siente ansiedad tenga a mano el teléfono de un amigo con quien pueda hablar y distraerse.


Cómo evadir la “picadera”

Coma suficiente durante el día. No solo suficiente, sino que también debe incluir en sus comidas carbohidratos, fibra, proteína baja en grasa y por supuesto vegetales, para que no se vea tentado a picar alimentos poco saludables.

Compre saludable. Mantenga las galletas, chocolates, los cereales azucarados fuera de casa, otra forma de evitar la tentación, sin embargo no es malo darse un gusto de vez en cuando.

No confunda el hambre con la sed. Puede que en la tarde justo después de almorzar sienta hambre, intente tomar agua o un té.

Coma a tiempo. Cuando coma alguna merienda espere un tiempo prudencial antes de realizar su próxima comida, esto le permitirá mantener las tentaciones alejadas.

No sea tan duro con usted. Si un día comete un error en su dieta, no trate de compensarlo comiendo menos de lo que su cuerpo necesita, continúe con su rutina y asegúrese que la próxima vez no lo hará.

Tenga a mano alimentos saludables. Por ejemplo bebidas no calóricas ni azucaradas, gelatina dietética, vegetales como palitos de zanahoria, brócoli, coliflor, apio con limón, palomitas de maíz, entre otros.

Registre lo que come. Trate de anotar diariamente lo que consume, es una buena idea que le hará pensarlo dos veces antes de comer de nuevo.

Fuente: health.com y saborysalud.com
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