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Europa con tendencia negativa

La agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's (S&P) ha puesto bajo revisión con perspectiva negativa la máxima nota "AAA" del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para la deuda a largo plazo.
Esta decisión, según explicó ayer S&P en una teleconferencia, es consecuencia de la revisión para una posible rebaja de la nota que le otorga a la deuda soberana a largo plazo de 15 países de la eurozona, incluidos los seis Estados que gozan de la máxima calificación crediticia: Alemania, Francia, Holanda, Austria, Finlandia y Luxemburgo.
El FEEF podría perder la triple A, y su calificación a largo plazo bajar uno o dos escalones, advirtió S&P en un comunicado.
"Dependiendo del resultado de nuestra revisión de las notas de gobiernos miembros del FEEF, podríamos rebajar la nota a largo plazo del FEEF en uno o dos escalones", indicó.
Lo más probable es que bajaría la nota del fondo temporal de rescate a la calificación más baja que daría a los países de la eurozona con una "AAA", si llegara a efectuar la rebaja, afirmó.
El FEEF podría actuar perfectamente con una nota más baja, señaló Moritz Kraemer, responsable de las calificaciones de las notas soberanas de Europa, en la teleconferencia.
Si la agencia quita la triple A a los seis países privilegiados, Austria, Finlandia, Alemania, Luxemburgo y Holanda probablemente verían reducida su nota en un escalón, mientras que la calificación de Francia podría caer hasta en dos escalones.
La amenaza de S&P, que supone que existe un 50 % de probabilidades de que se rebaje la calificación del FEEF, se resolverá en los próximos 90 días, coincidiendo con la decisión que tomará sobre las seis naciones de la eurozona que gozan de la máxima calificación.
La agencia ha reafirmado la calificación A-1+ a corto plazo del FEEF, que funciona con las garantías que le dan los Estados miembros de la eurozona, sobre todo los seis que tienen la triple A.
“La próxima cumbre europea”, dijo S&P en un informe, “proporciona una oportunidad para que las autoridades modifiquen un patrón de medidas que, hasta la fecha, consideramos defensivas y parciales, trasciendan los intereses y preferencias nacionales y den a la crisis una respuesta creíble que tienda a restablecer la confianza de los inversores”.
La actitud de vincular las calificaciones al resultado de la cumbre generó críticas por parte del miembro austriaco del Consejo Gobernante del Banco Central Europeo, Ewald Nowotny, que dijo en una entrevista que “ilustra el problema de que las agencias calificadoras asumen un creciente papel político”.
Por su parte, los tenedores de bonos cuestionaron el momento de la medida de S&P, dado que los gobernantes de la Unión Europea planean reunirse para poner fin a una crisis que derivó en los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal y ahora amenaza con abarcar a Italia.
La canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy presentaron ayer un plan para modificar el tratado que rige la UE a los efectos de permitir una cooperación económica más estrecha.


Bruselas/EFE
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