Logo La República

Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Europa Central

Humberto Pacheco [email protected] | Martes 03 julio, 2012



TROTANDO MUNDOS
Europa Central

El vuelo de Praga a Ostrava tomó una hora. La segunda es, en realidad, la tercera ciudad de Chekia, bellísima como tantas otras en ese país. Allí nos esperaba el auto que nos conduciría a un pequeño castillo al otro lado de la frontera- en Polonia- a nuestras reuniones. Al salir del impresionante aeropuerto nos montamos en una súper autopista nueva y, cuando ésta se acabó, pasamos a una carretera secundaria con un entorno verde muy placentero. Paralela a ésta, en construcción, iba la continuación de esa autopista que acabábamos de dejar atrás. Igual que en otros lados de la Republica Checa, se veía pujanza.
Concluídas las reuniones en un castillo de hadas rescatado por empresarios de la región, emprendimos el regreso terrestre hacia Viena a traves de Eslovakia, un país geográficamente similar a Costa Rica pero sin océanos, cuyos únicos puertos están sobre el Danubio- azul para las románticas y los románticos. El tamaño y la población son casi iguales a nosotros, pero hasta ahí el parecido.
El trayecto de cuatro horas se realizó primero sobre callejuelas diminutas, luego carreteras secundarias y, durante las ultimas tres horas, por una super autopista. Además del paisaje, lo mas notorio para un costarricense fue que en NINGUN momento de todo el trayecto se vió un hueco, ni un puente oxidado al que le hubieran robado las agarraderas, ni un túnel sucio y oscuro entre los muchos y muy impresionantes que cruzamos. En infinidad de esos puentes había funcionarios del "mopt" (de esos que aquí se esconden media hora antes de la hora de salida para no hacer nada más) pintando el metal con un lindo azul. Era tal la calidad de la superficie carretera que en el trayecto escribimos en un iPhone el primer borrador de esta columna.
Al pasar la “frontera” hacia Austria, en donde el internet del ICE no funciona y hay quienes se preguntan porque se lo está comiendo la competencia, el cuadro que presentan los generadores eólicos de energía en la campiña, con sus enormes aspas dando vuelta, parece de otro mundo. No obstante, en Costa Rica el monopolio impide que la empresa privada desarrolle esta actividad bajo reglas claras y, por algún misterio insondable como el de la Luna Liberiana, ningún privado debe desarrollar mucha energía porque es peligroso que progresemos demasiado.
¿En que radica la diferencia? ¿Porqué ellos si pueden y nosotros no? ¿Porque Chekia y Eslovaquia se ven pujantes y nosotros somos agua estancada, puentes corroídos, huecos y malas reparaciones?
¡De seguro en esos países hay corrupción en el gobierno y ciudadanos que no pagan sus tributos! Tampoco son altas sus tasas de impuestos, sobretodo en Eslovakia que tiene el flat tax en el 19%. ¿Cual es entonces el quid?
La pregunta obligada es porqué países pequeños como esos, sin mares ricos, devastados por 50 años de dominación soviética, entran a la vida independiente y 20 años más tarde tienen una maravillosa infraestructura, mientras nosotros llevamos más de 20 años de no construir ni un callejón en plena libertad? ¿Que es lo que nos frenó totalmente? ¿La corrupción? ¿La falta de liderazgo? ¿Que enfermedad nos trajo este conformismo?
¿Aguevated? You said it.

Lic. Humberto Pacheco A., M.C.L.
[email protected]