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¿Es su jefe “bipolar”?
Algunas veces esta es la percepción de los empleados ante sus jefes, debido al cambio de opiniones frecuentes y de carácter


Para algunos empleados llegar al trabajo puede ser una pesadilla, ya que tienen que enfrentarse con un jefe difícil que a veces incluso los hace creer que son “bipolares”.
Los elogia en la mañana y en la tarde los reprende por sus errores, cambian de opinión constantemente o simplemente se les olvida qué tarea asignaron.
La paciencia en estos momentos puede ser la mejor aliada, además de la comprensión hacia el jefe, ya que estos cambios se pueden deber a problemas personales o incluso laborales.
“Es importante tener presente que así sean jefes o estén a cargo de un departamento específico, finalmente son seres humanos y que no están ni estarán exentos de dificultades que influyen en su estado de ánimo”, comentó Verónica Castro, psicóloga de la Clínica Hospital Clínica Bíblica.
Los cambios de ánimo pueden muchas veces ser reactivos a la presencia de estresores ambientales, pero además se debe reconocer que las fluctuaciones de ánimo y cambios de humor repentinos y constantes pueden responder a manifestaciones clínicas de algún tipo de trastorno.
Según la especialista, lo importante es estar atento a si esos cambios responden a una constante o más bien impresionan reactivos a una situación ambiental que afecta la estabilidad emocional.
“Cuando observamos a una persona con estas características y tenemos conocimiento de que no es reactivo, si no que se ha mantenido de manera constante a lo largo de su vida, es fundamental establecer contacto con un especialista en psicología que realice una evaluación con el fin de confirmar o descartar algún tipo de trastorno, ya sea del estado de ánimo o de la personalidad”, recomendó.
Para evitar situaciones incómodas y estar siempre atento, los empleados deben asegurarse de que si el jefe les dio una orden la entiendan bien y si es necesario pregunten para que el líder se dé cuenta de que están anuentes a sus requerimientos.
“Envíe un correo o documente lo que solicita su jefe, de esta manera quedará por escrito en lo que se debe enfocar. Retroalimente de manera respetuosa a su líder y hágale saber cómo afecta su cambio de opinión en los resultados”, recomendó Gabriela Campos, gerente de Recursos Humanos de Oberg de Costa Rica.
Si la situación se complica lo mejor es solicitar ayuda a través del departamento de recursos humanos o algún ente encargado en la organización, para que sirva de mediador.

Melissa González
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