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El presidente Oscar Arias considera que una de las maneras de mitigar el impacto de la crisis económica es promover el consumo
“Es irracional que nosotros no gastemos para paliar esta crisis”

• Mandatario considera que la apertura del sector de las telecomunicaciones y los seguros en el país disminuirá el impacto de la problemática económica que se avecina


Carlos Jesús Mora y Luis Alberto Muñoz
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La Navidad también llegó a la residencia del presidente Oscar Arias. En la esquina del amplio ventanal que da a su jardín interno se colocó un gran árbol de Navidad sintético, decorado con bolas rojas, doradas y plateadas En su parte inferior posa un pequeño pero lujoso pasito, donde solo hace falta la imagen del Niño Dios.
En esta ocasión se eligió su casa de habitación para esta entrevista con LA REPUBLICA.
Sobre la mesa central de la sala hay varios libros, pero dos parecen ser los que alguien ha estado leyendo con regularidad: “Lo que Marca la Diferencia”, de John C. Maxwell, y “Nuevos Rumbos para el Desarrollo Costarricense”, obra del propio Presidente.
—Buenas tardes —dijo—. Tomen asiento, yo me voy a poner el saco porque ya hace frío.
La finalidad de esta entrevista era conversar con el Presidente sobre sus proyecciones para 2009. Nuestra primera pregunta abarcó la mayor parte del tiempo destinado a la reunión.

Don Oscar, ¿cómo prevé usted el año 2009, cuáles son sus proyecciones para el país?

(El Presidente se acomodó en el sillón principal de su sala y se desabrochó su saco). Bueno, 2009 es un año difícil para Costa Rica y para el mundo entero, porque tanto los organismos internacionales como la gran mayoría de los economistas dicen que no será hasta 2010 que comenzamos a dejar la crisis financiera y económica drástica.
Nosotros tenemos la fortuna, como lo dijo Strauss-Khan, director del Fondo Monetario Internacional, de ser uno de los países menos afectados de toda América Latina porque tenemos una deuda pública muy baja (40% del PIB), tenemos una situación fiscal buena, en parte gracias a la labor del Ministerio de Hacienda de cobrar los impuestos y mejorar la recaudación, esto nos ha permitido tener un superávit que ahora tendremos que gastar.
Ya la ortodoxia de no tener déficit ha quedado atrás, lo que todo el mundo opina es que hay que gastar, pero de manera responsable. No se trata de dejarle a mi sucesor una situación fiscal mala, pero es totalmente irracional que nosotros no gastemos para paliar esta crisis.
Habrá desempleo en el sector privado, de ahí mi insistencia en la aprobación del crédito del BID por $850 millones para infraestructura, por eso mi insistencia de que yo tengo, por lo menos, dejar concesionado el puerto de Limón.
(El teléfono celular del Presidente, que descansaba sobre el sillón en que estaba sentado, empezó a vibrar; el mandatario lo levantó, miró la pantalla y apretó el botón de rechazo de llamadas).
Después de todo esto está la inversión social en el presupuesto de 2009, la cual será de un 45%, vamos a tratar de mantener el salario real, vamos a seguir aumentando las pensiones del Régimen no Contributivo, vamos a seguir dándoles plata a las instituciones del campo social, al programa Avancemos y todo esto.
Pienso que con esta Ley de Capitalización al Sistema Bancario Nacional nos va permitir inyectar la liquidez que la economía nuestra no tiene en este momento.
Algo habrá que hacer con la banca privada que perdieron todas las líneas de crédito, ya no están prestando; ellos han venido insistiendo en que el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) flexibilice un poco la normativa existente, también han venido insistiendo ante el Banco Central para que reduzca el encaje mínimo legal del 15% al 10%, lo que inyectaría una liquidez muy grande.
Si es una empresa constructora con un edificio a mitad de camino, ahora que vengan más créditos los bancos le van decir que puede seguir; vamos a financiarla para que termine.
Pero también los bancos tendrán que decidir a quién financian de nuevo; acá la directriz es que sea a los pequeños y medianos empresarios.
Además, debemos pensar cómo vamos a ayudarle a la familia costarricense que se endeudó, a la clase media que compró una casa financiada. Habrá que extenderles el plazo, adecuarles los intereses, capitalizarlos; en fin, habrá que ayudarles, esto es lo que puede hacer el Gobierno.
Algunos países han disminuido impuestos, eso me parece difícil aquí.
Se ha pensado en ideas como reformar la ley para que los bancos no paguen el impuesto sobre la renta y puedan dedicar sus recursos a otras cosas; pero aquí la legislación toma mucho tiempo, a excepción de esta Ley de Capitalización. Bueno, yo pedí que la aprobaran en cuatro días y les tomó tres semanas, pero aun así es un tiempo récord.
Ahora, es cierto que toda la sabiduría convencional se ha engavetado, acá lo que están recomendado es hacer lo que hizo Roosevelt en lo década de 1930, gastar.
A nosotros todo esto nos va a afectar, pero menos; a pesar de que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos entrará a regir dos año y medio después, por lo menos con la apertura de las telecomunicaciones y los seguros uno puede esperar inversiones importantes, esto será en el transcurso de 2009.
Pero de todos modos, si la inversión extranjera crece va a ser un crecimiento menor; en el turismo el crecimiento será menor, también en las exportaciones e importaciones. O sea, que sin entrar en recesión Costa Rica va a crecer entre un 2,5% y un 3,5%.
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